El relevo llega en un momento delicado para el Gobierno. El mismo miércoles en que el Ejecutivo tuvo que salvar su propio Presupuesto por decreto —luego de que un fallo de forma invalidara el texto que las dos cámaras habían aprobado la víspera—, el mandatario decidió cambiar precisamente al ministro encargado de tender puentes con el Legislativo. La coincidencia de ambos episodios en una sola jornada sitúa el relevo en el terreno de la gestión legislativa, no en el de un ajuste rutinario de gabinete.
De la Espriella fue escueto al anunciar la decisión en su cuenta de X, sin ofrecer explicación alguna sobre las razones del cambio.
"Agradezco al doctor Rodrigo Lara Restrepo por su servicio a Colombia. Doy la bienvenida al doctor Alejandro Ordóñez Maldonado, quien asumirá como nuevo ministro del Interior", escribió Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia.
Lara no era una figura menor en esta Administración. Abogado con dos décadas de trayectoria pública, se dio a conocer como 'zar anticorrupción' bajo el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), fue senador, presidió la Cámara de Representantes entre 2017 y 2018 y compitió sin éxito por la Alcaldía de Bogotá en 2023 como independiente. Asumió el Interior en agosto de 2026, tras la victoria de De la Espriella, y se destacó como uno de los pocos ministros autorizados para hablar ante los medios en nombre del presidente.
Ordóñez y el fallo del Consejo de Estado en 2016
El sustituto llega con una trayectoria marcada por la polémica. Ordóñez fue procurador general entre 2009 y 2016, cargo que abandonó después de que el Consejo de Estado, en septiembre de 2016, anulara su reelección al concluir que había nombrado en el Ministerio Público a "parientes de dos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que tuvieron competencia para intervenir" en su designación. Conocido por sus posiciones conservadoras y religiosas, se opuso durante su gestión al matrimonio igualitario, al aborto y a la adopción por parejas del mismo sexo, y fue crítico del acuerdo de paz firmado con las extintas FARC en 2016.
Su reciente paso por la representación colombiana ante la OEA también generó controversia: gritó "Viva Cristo Rey" en su primera intervención y planteó una "batalla cultural" en curso, junto con sus declaraciones sobre los derechos sexuales y reproductivos. La cartera del Interior, que gestiona el orden público, la relación con los gobernadores y el diálogo con el Congreso, pasa así de un perfil institucional a uno de fuerte carga ideológica.
El trasfondo del relevo es la aritmética legislativa. El Gobierno de De la Espriella afronta dificultades para consolidar una coalición sólida en el Congreso que le permita sacar adelante sus iniciativas, y el tropiezo presupuestario de esta semana es el síntoma más visible de esa fragilidad. Cambiar al ministro encargado de articular esos acuerdos, en la misma jornada en que el Presupuesto hubo de aprobarse por decreto, traslada el problema del banco legislativo al propio gabinete.
Mientras se formaliza la posesión de Ordóñez, el ministro de Justicia, Iván Cancino, asumirá temporalmente las funciones de Interior. En los presidencialismos de la región, estos interinatos suelen medirse en días, aunque a veces se estiran en semanas, y dejan la cartera clave de la negociación política en manos de un encargado hasta que llegue el nuevo titular.


