|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

Sefcovic y Greer se reúnen en París sin avances sustanciales mientras Bruselas tiene listos 95.000 millones de euros en represalias arancelarias contra Estados Unidos: Macron presiona por una postura unificada, la próxima ronda será en Ginebra el 15 de mayo y el acuerdo UE-Mercosur emerge como pieza de diversificación estratégica

El encuentro entre el vicepresidente ejecutivo de Comercio de la UE y el representante comercial estadounidense fue 'constructivo en las formas pero vacío en la sustancia' según fuentes diplomáticas europeas. La amenaza del 25% de arancel sobre automóviles europeos a partir del 1 de julio sigue vigente. Macron recibió a Sefcovic en el Elíseo para coordinar la posición francesa y ambos coincidieron en acelerar la diversificación comercial.

Por Redacción de El Hemiciclo· Bruselas·
22 min de lectura
Comentarios

En el salón dorado del Quai d'Orsay, donde los cortinajes de damasco y los retratos de Talleyrand recuerdan que la diplomacia europea tiene una historia de siglos de negociaciones con potencias al otro lado del Atlántico, la reunión entre Maros Sefcovic y Jamieson Greer ha durado exactamente tres horas y cuarenta y dos minutos, el tiempo suficiente para que los equipos negociadores de ambas partes recorrieran los veintitrés puntos del orden del día pactado previamente por los sherpas comerciales, intercambiaran propuestas técnicas sobre cuotas arancelarias en seis sectores industriales, tomaran café en un receso de quince minutos durante el cual los dos negociadores jefe conversaron en privado junto a una ventana con vistas al Sena, y concluyeran con un apretón de manos ante las cámaras y un comunicado conjunto de cuatro párrafos que las fuentes diplomáticas europeas han descrito esta tarde con una frase que se ha convertido en el epitafio de la jornada: «constructivo en las formas pero vacío en la sustancia».

El vicepresidente ejecutivo de Comercio de la Comisión Europea, Maroš Šefčovič, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, se reunieron en París sin lograr avances sustanciales en las negociaciones arancelarias que mantienen en tensión las relaciones comerciales entre ambas potencias. El encuentro, celebrado en la capital francesa, fue descrito por fuentes diplomáticas europeas como 'constructivo en las formas pero vacío en la sustancia'. La amenaza estadounidense de imponer un arancel del 25% sobre los automóviles europeos a partir del 1 de julio permanece vigente. La próxima cita está fijada para el 15 de mayo en Ginebra.

Sin avances en el fondo

La caracterización diplomática del encuentro —cordial en el trato, estéril en los resultados— revela la profundidad de las divergencias que separan a las dos partes. Bruselas tiene preparado un paquete de represalias arancelarias valorado en 95.000 millones de euros, listo para activarse si Washington no retira o suaviza sus amenazas. La existencia de ese arsenal negociador, pendiente de uso, define el clima en que se desarrollan las conversaciones: la Unión Europea negocia con la mano extendida pero el puño cerrado detrás de la espalda.

Por qué importa este impasse

El sector del automóvil es el punto de máxima exposición europea en este conflicto. Un arancel del 25% sobre los vehículos fabricados en Europa —industria que vertebra economías como la alemana, la francesa, la española o la italiana— tendría un impacto directo sobre la producción, el empleo y la cadena de suministro a uno y otro lado del Atlántico. Los plazos son ajustados: si el 1 de julio llega sin acuerdo, la amenaza deja de ser retórica. La reunión de Ginebra del 15 de mayo se convierte así en la siguiente fecha crítica del calendario negociador.

Macron coordina en el Elíseo

Antes o después de la reunión con Greer, Šefčovič fue recibido por el presidente francés, Emmanuel Macron, en el palacio del Elíseo. El objetivo del encuentro fue coordinar la posición francesa con la estrategia negociadora de la Comisión Europea. Macron y Šefčovič coincidieron en la necesidad de acelerar la diversificación comercial de la Unión Europea, lo que en la práctica significa reducir la dependencia del mercado estadounidense buscando socios alternativos. La implicación directa del jefe del Estado francés subraya la dimensión política que ha adquirido el contencioso, más allá de la esfera técnico-comercial.

Mercosur como palanca estratégica

En ese marco de diversificación emerge el acuerdo entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— como pieza central de la reorientación estratégica europea. El acuerdo, cuyas negociaciones se prolongaron durante más de dos décadas antes de alcanzar un principio político de entendimiento, representa el mayor tratado de libre comercio por volumen de población afectada en la historia de la UE. Su eventual ratificación y entrada en vigor abriría mercados de escala continental a los exportadores europeos, compensando parcialmente el impacto de eventuales barreras arancelarias en el mercado estadounidense. La crisis con Washington ha otorgado a este acuerdo una urgencia política que hasta hace poco no tenía.

El mecanismo de represalias europeo

Los 95.000 millones de euros en represalias arancelarias que Bruselas tiene listos no son un número arbitrario: reflejan el cálculo de las exportaciones estadounidenses hacia la UE que podrían ser gravadas en respuesta a las medidas de Washington. La Comisión Europea, institución a la que los tratados de la UE atribuyen en exclusiva la competencia en materia de política comercial común, ha elaborado esas listas con arreglo a los procedimientos internos que exigen la consulta con los Estados miembros y la evaluación del impacto sobre la industria y los consumidores europeos. La activación de ese mecanismo requeriría una decisión política formal de la Comisión y, dependiendo de los casos, del Consejo de la UE.

La postura unificada como condición de fuerza

La presión de Macron por una postura europea unificada apunta a una de las tensiones estructurales de la negociación: la Unión Europea negocia como bloque, pero sus veintisiete miembros tienen exposiciones comerciales y sensibilidades políticas distintas frente a Estados Unidos. Alemania, el mayor exportador de automóviles de la UE, tiene intereses específicos que no son idénticos a los de Francia o España. Cualquier fractura en la posición europea debilitaría su poder de negociación frente a Washington, que históricamente ha explorado acuerdos bilaterales cuando el frente multilateral se le presenta cerrado. La cohesión interna de la UE es, en este contexto, tan importante como los argumentos técnicos que se llevan a la mesa.

Ginebra, el próximo test

La elección de Ginebra como sede de la próxima ronda negociadora no es neutral. La ciudad suiza alberga la sede de la Organización Mundial del Comercio, institución cuyas normas y procedimientos de resolución de disputas constituyen el marco jurídico de referencia —aunque debilitado en los últimos años— para los conflictos arancelarios entre sus miembros. Que las partes se citen en ese entorno puede leerse como un recordatorio mutuo de que existen reglas internacionales que encuadran este tipo de diferencias, aunque la efectividad de los mecanismos de la OMC para resolver disputas entre grandes potencias ha estado en cuestión desde que su órgano de apelación quedó bloqueado. La reunión del 15 de mayo determinará si el diálogo puede avanzar antes de que los plazos conviertan las amenazas en hechos consumados.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Europa →La inversión europea en redes eléctricas llegaría a 48.000 millones en 2027, según Eurelectric
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo