Torres admitió que en los días previos ya se había detectado un incremento «importante» de entradas en la frontera, pero insistió en que en ningún momento se contempló la llegada de «80.000 o 90.000 personas». «Eso era absolutamente imprevisible y absolutamente nadie advirtió de una cantidad de esa envergadura», subrayó el ministro, que calificó aquellas jornadas de «horas tremendas».
El titular de Política Territorial defendió también la gestión del ya ex delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, cesado tras la crisis migratoria. Torres sostuvo que Pérez Triano «ha sido injustamente tratado» y afirmó que «ha habido un uso partidario evidente», al considerar que el ex delegado «ha intentado hacer las cosas de la mejor manera posible».
Retornos y menores no acompañados
El ministro explicó que en los días posteriores a la avalancha regresó a Marruecos «un número importante» de migrantes por decisión propia, aunque no precisó la cifra. Según Torres, la mayoría de quienes cruzaron procedían de Marruecos y no podían optar a la protección internacional, lo que abriría la puerta a un expediente de devolución. «Estarán más semanas o menos, pero el 90% regresa porque no quiere lógicamente tener un antecedente policial», apuntó.
Sobre los menores migrantes no acompañados, Torres remarcó que la «prioridad» es la reagrupación familiar en Marruecos, aunque reconoció que muchos de ellos «no van a querer volver» y que debe prevalecer el «derecho superior del menor». El ministro volvió a plantear el reparto de estos menores entre comunidades autónomas como salida y cifró en 4.000 los trasladados a otros territorios en los últimos dos años, sin, según dijo, «generar ninguna presión».
El ministro criticó a los gobiernos autonómicos del PP que se han negado a acoger a estos menores, y defendió que el reparto responde a un criterio de «justicia y solidaridad obligatoria», ya que en otros territorios «están mucho mejor atendidos» y pueden ser escolarizados.
«Yo creo que esa es la solución», concluyó Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial, sobre el reparto de menores no acompañados, rechazando que la medida genere un «efecto llamada».
Refuerzo fronterizo y relación con Rabat
Preguntado por las medidas previstas en la frontera, Torres adelantó obras «con urgencia» para reforzar lo que describió como «una de las fronteras más débiles, si no la más débil del mundo», con el objetivo de dificultar el tránsito entre ambos lados. «Esa decisión ya se ha tomado por parte del Gobierno de España», afirmó, junto al refuerzo de las «labores diplomáticas» necesarias para el respeto mutuo con los países vecinos.
El ministro admitió que «las cosas no se hicieron bien por parte del control de la frontera» y calificó el episodio de «quiebre» de la soberanía territorial española. Pese a ello, rechazó responsabilizar directamente a Marruecos de la crisis migratoria, una acusación que calificó de «gravísima», y defendió mantener con el país vecino «la mejor relación». El asalto de julio ha sido situado por analistas como parte de una guerra híbrida marroquí contra España.
Torres también se pronunció sobre la información publicada por ElDiario.es acerca de varios audios en los que se escucharía a militares presumir de agresiones a migrantes. El ministro remitió el asunto al Ministerio de Defensa como departamento competente y llamó a denunciar cualquier hecho violento: «Lo hemos puesto en conocimiento de la justicia, animamos también a que se produzcan las denuncias si realmente estos hechos ocurren. Si es realmente como vemos en las imágenes, eso no puede ser».
