La reforma, incorporada como artículo 21 transitorio a la Ley del Impuesto Sobre la Renta durante la votación del dictamen de la Ley de Ingresos de la Federación 2027, permitiría que empresas con créditos fiscales en litigio se desistan de sus juicios o recursos de revocación para que el adeudo quede firme y así acceder a la condonación de multas y recargos. El Código Fiscal de la Federación ya contemplaba en sus artículos 70 y 74 la condonación de multas al 100%, mientras el nuevo estímulo extendería ese beneficio también a los recargos.
El diputado Ricardo Monreal, quien presentó la reserva al dictamen en el pleno de la Cámara de Diputados tras una reunión entre la presidenta Claudia Sheinbaum y representantes del Consejo Coordinador Empresarial, defendió que el beneficio aplica únicamente a los llamados accesorios de las contribuciones, no a los impuestos de fondo.
"La realidad es que se abusó de las reglas de condonación que venían en las leyes de ingresos de antes de López Obrador (…) Aquí hay una distinción importante, recargos y multas son accesorios de las contribuciones, no son las contribuciones por sí mismas. La contribución es la contribución histórica y su actualización, que no es otra cosa más que traer a valor presente por inflación esas cantidades", comentó Ricardo Monreal, diputado federal.
El propio Monreal expuso la lógica de negocio del incentivo para las empresas con litigios cuantiosos ante el SAT, al señalar que un gran contribuyente debe acumular ingresos superiores a 2,000 mdp en el ejercicio previo.
"Si tú te pones a ver un crédito fiscal muy elevado, y estás litigándolo y piensas que no vas a tener la razón ya en el tribunal fiscal, en el colegiado, en la Corte, pues el management o el board of directors dirán en las empresas, 'oigan, pues nos conviene o no nos conviene, costo-beneficio'. (…) evidentemente va dirigido a esos créditos muy grandes y generar un incentivo para tomar una decisión de negocios", señaló el legislador.
Créditos fiscales multiplicados desde 2019
De acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los créditos fiscales determinados por la autoridad alcanzaron 3.2 billones de pesos al cierre de junio, más de seis veces los 516,504 mdp registrados en 2013. Solo entre las grandes empresas, el adeudo con el SAT llegó a 1.11 billones de pesos al segundo trimestre de 2026, casi cinco veces los 231,787 mdp de 2019. En créditos de más de cinco años de antigüedad, multas y recargos suelen representar entre 55% y 60% del adeudo total, lo que explica el peso del estímulo que ahora se discute en el Senado.
La oposición criticó que el programa contradice la reforma que el Senado aprobó en octubre de 2019, la cual prohibió las condonaciones generales de impuestos durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, un debate que se suma a otros encontronazos recientes en el Congreso, como el ocurrido cuando un diputado del PRI increpó a Álvarez Máynez en San Lázaro. En sexenios anteriores, cada inicio de administración se publicaban decretos presidenciales que condonaban impuestos a empresas, muchas de las cuales aguardaban esas amnistías cada seis años; Monreal sostuvo que ningún contribuyente que no pague impuestos podrá acceder a este programa.
La edición 2026 del Programa de Regularización Fiscal, vigente hasta el 31 de octubre y con tope de 300 mdp, ha beneficiado hasta ahora a más de 38,000 contribuyentes y ha dejado entre 6,000 y 6,500 mdp a la recaudación, según los datos presentados por Monreal en el pleno. Con la reforma ya aprobada en Diputados, el Senado continúa este miércoles el análisis en comisiones, paso previo a una eventual votación en el pleno de la Cámara alta.