El caso deriva del episodio conocido como el narcolaboratorio de El Pinal y ya había producido consecuencias procesales: Jáuregui enfrentará el proceso en libertad, con medidas cautelares fijadas por un juez de control. La nueva orden eleva el nivel de la imputación al incorporar testimonios ministeriales que documentan la presencia activa de personal extranjero armado, frente a la versión inicial de la fiscalía local, que había sostenido que los extranjeros solo pidieron transporte en la sierra.
Según las constancias, los agentes identificados como Richard Leiter Johnston III y John Dudley Black no actuaron como observadores pasivos, sino como integrantes de una célula táctica. El policía adscrito al Grupo de Operaciones Tácticas, Martín Abad Leal Tapia, sostuvo que los extranjeros participaron en las caminatas tácticas, portaban armas largas, usaban pasamontañas y consultaban coordenadas en tabletas electrónicas, en coordinación directa con el entonces director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
"Había dos personas que siempre estaban encapuchadas y no hablaban para nada, ninguna palabra decían y estaban en un lugar apartado del campamento de los demás. Nosotros no teníamos acercamiento con Oseguera y su equipo, ni nos permitían acercarnos.", declaró Martín Abad Leal Tapia, policía del Grupo de Operaciones Tácticas.
El dictamen de la Policía Federal Ministerial en materia de Criminalística de Campo, firmado por la perito Araceli Bravo González el 11 de septiembre de 2026, concluyó que el operativo careció de todo sustento legal. El documento asienta que el despliegue de fuerzas estatales y agentes de la CIA no contaba con carpeta de investigación iniciada ni diligencia alguna que facultara su actuación. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) encuadró estas acciones en el delito de abuso de autoridad y uso ilegal de la fuerza pública.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se deslindó de la planeación táctica mediante el oficio R.J.I-11529/2, en el que el coronel de Infantería Agustín Velasco Sánchez precisó por escrito que la participación militar se limitó a labores de seguridad periférica solicitadas por la fiscalía estatal en la Mesa de Seguridad Estatal.
El rastreo del Jetta rentado por un agente
El peritaje informático forense, con oficio FGR/AIC/PFM/UINP/DIDES/IT/06946/2026, detalla que los agentes federales accedieron, mediante el sistema VPN FortiClient, al software de rastreo de rutas de la empresa Promotora Caribeña S.A. de C.V. (Europcar). El rastreo mostró que un Volkswagen Jetta plateado, placas EKN199B, rentado por Richard Leiter Johnston III, ingresó al Complejo Estatal de Seguridad Pública (C4) el 16 de abril de 2026 a las 9:54 horas y permaneció inmóvil en ese patio oficial hasta las 21:40 horas del 19 de abril. El expediente concluye que esto comprueba que el vehículo estuvo bajo resguardo de la dependencia antes, durante y después del despliegue.
El análisis forense de video de la cámara identificada como CHASENTRADA_TRASERA registró, el jueves 16 de abril a las 11:13:51 horas, a dos elementos masculinos con mochilas pegadas a la espalda que abandonaban el inmueble, y segundos después, a las 11:15:09 horas, a un tercer sujeto de tez blanca y estatura alta compatible con los rasgos de la célula extranjera.
El tipo penal de traición a la patria, previsto en el Código Penal Federal, sanciona a quienes atentan contra la independencia o seguridad de la nación facilitando actuaciones de fuerzas extranjeras en territorio mexicano; su invocación en este caso coloca el expediente entre los más delicados abiertos por la FGR contra funcionarios estatales por colaboración con una agencia foránea.
El expediente documenta que, tras la volcadura de la camioneta Ford F150 del entonces director de la AEI, que terminó incendiada por bidones de gasolina que transportaba, se habría emitido una instrucción para ocultar la presencia de los agentes estadounidenses hacia las 2:00 horas del 19 de abril.
"Llegué al lugar del accidente con los demás, y como unos 20 minutos después, cuando los compañeros lograron conectarse a la red para tener comunicación, el escolta del jefe Oseguera, Isaías López, se hace cargo de la situación de momento y nos dijo a todos que, 'de parte del jefe Zuany', no tomen fotos, ni difundan información, que no informen nada de lo que pasó", relató Martín Abad Leal Tapia.


