La colocación de Banamex estuvo sobre suscrita, con demanda de inversionistas institucionales de Estados Unidos, Europa, Asia y América Latina, lo que permitió una asignación diversificada por geografía y por tipo de inversionista, según la información difundida por la institución. Los instrumentos tienen carácter perpetuo, pagan una tasa de interés de 9.50% anual y son amortizables de forma anticipada, a opción del banco, a partir de 5.5 años después de su emisión.
Las calificadoras Moody's y S&P asignaron a los bonos las notas Ba2 (hyb) y BB-, respectivamente, y los títulos quedaron listados en Euronext Dublin Global Exchange Markets. Para Banamex, la operación representa la segunda colocación de este tipo en lo que va del año, dentro de su proceso de consolidación como entidad independiente luego de su separación del grupo estadounidense Citi.
Patricio Diez de Bonilla, director general de Finanzas de Banamex, atribuyó el resultado a la confianza de los inversionistas internacionales en el modelo de negocio y la posición financiera de la institución, y sostuvo que la transacción confirma el acceso consistente del banco a los mercados globales de capital.
"Esta operación refleja la fortaleza de la franquicia bancaria y la confianza que los inversionistas internacionales depositan en el modelo de negocio y la posición financiera de la institución", señaló Patricio Diez de Bonilla, director general de Finanzas de Banamex.
En el segmento de la banca digital, Banco Plata llegó a más de 4 millones de clientes en México y se posiciona como el cuarto emisor de tarjetas de crédito del país por número de usuarios, de acuerdo con datos de la propia institución. En septiembre inició operaciones en Colombia, su primer mercado fuera de territorio mexicano.
A diferencia de otros neobancos que operan en México, Plata desarrolló desde el inicio su propio sistema bancario central (core banking) y ofrece un portafolio que incluye crédito, débito, inversiones y productos para pequeñas y medianas empresas. El plazo de 3.5 años para alcanzar los mil mdd en ingresos recurrentes se compara frente a otras instituciones del ecosistema de neobancos, a las que les tomó al menos el doble de tiempo llegar a una cifra similar, de acuerdo con la institución.
"Al desarrollar nuestra propia tecnología desde cero, demostramos que un banco puede avanzar a la velocidad de una empresa de inteligencia artificial sin comprometer nada", subrayó Neri Tollardo, al frente de la operación de Plata.
El contraste entre ambos movimientos resume la doble transformación del sistema bancario mexicano: la banca tradicional reconstruye su estructura de capital tras la salida de Banamex de Citi —la escisión de mayor calado desde que la institución fue vendida al grupo estadounidense en 2001—, mientras los neobancos irrumpen con tecnología propia y escalan a ritmos antes reservados a las empresas de tecnología. En este terreno compiten con firmas que han protagonizado episodios de expansión acelerada en el país, como los relojes inteligentes que científicos de la Unam prueban para detectar riesgos de salud.
Los dos anuncios coinciden con otros movimientos en el sector financiero y de infraestructura binacional. Luego de que Estados Unidos eliminó el veto que mantenía sobre el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el secretario de Comunicaciones, Jesús Antonio Esteva, sostuvo un encuentro con el titular de la Administración Federal de Aviación estadounidense, Bryan Bedford, y con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en el que ambas partes reconocieron la relevancia estratégica de uno de los mercados aéreos bilaterales más grandes del mundo.

