"Es el momento de que el PP aclare si se suma al negacionismo de la extrema derecha o a un pacto", sostuvo Aagesen en la entrevista, en la que emplazó a los populares a fijar una posición sobre el papel del cambio climático en la intensificación de los incendios forestales. La ministra ha pasado buena parte del verano recorriendo los puestos de mando avanzado desde los que se coordina la extinción de los grandes fuegos, una campaña que ha calificado de terrible y que enmarca en lo que describe como una nueva normalidad climática.
Los fuegos de este verano han combinado un número de incendios no especialmente elevado con una virulencia y velocidad de propagación excepcionales. Según el análisis publicado por EL PAÍS a partir de datos oficiales, julio de 2026 deja ya una de las peores quincenas en más de 40 años, un patrón que los técnicos vinculan a las condiciones de calor extremo y sequía que han afectado a buena parte de la Península.
La declaración de emergencia nacional en Madrid y Ávila, aprobada por el Gobierno el 24 de julio, constituye un hito administrativo: es la primera vez que se activa este mecanismo específicamente por un incendio forestal en España. El instrumento está previsto en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil de 2015 y permite movilizar recursos estatales adicionales —medios aéreos, la Unidad Militar de Emergencias y coordinación interministerial— cuando la magnitud de un siniestro desborda la capacidad de respuesta autonómica, competente en primera instancia según el reparto vigente desde la Constitución de 1978.
Un pulso sobre el consenso científico
La ministra atribuye a sectores de la extrema derecha las tesis que cuestionan el vínculo entre el cambio climático y la intensificación de los incendios, y reclama al PP que aclare de qué lado se sitúa. Vox ha cuestionado en numerosas ocasiones el consenso científico sobre el origen humano del calentamiento global, una postura que contrasta con la que sostienen el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas o la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que atribuyen el aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor y los incendios en la cuenca mediterránea al calentamiento antropogénico.
El Partido Popular no ha fijado hasta el momento una posición institucional unificada sobre el vínculo entre cambio climático e incendios, y sus dirigentes autonómicos han mantenido en los últimos años posturas dispares, desde el reconocimiento explícito del fenómeno hasta el énfasis en la gestión forestal y la despoblación rural como causas principales.
El precedente más citado por los servicios de extinción es el del verano de 1994, cuando España sufrió una de las campañas más devastadoras de su historia democrática, con centenares de miles de hectáreas calcinadas según los registros del entonces Icona. Aquella crisis impulsó reformas en la coordinación entre administraciones y sentó las bases de buena parte del actual sistema de gestión de emergencias forestales.
El debate sobre la financiación y dotación de medios de extinción reaparece cada verano, con comunidades autónomas gobernadas tanto por el PP como por el PSOE reclamando de forma recurrente más recursos estatales permanentes, frente a un modelo que combina refuerzos estacionales con el operativo de base autonómico. La respuesta a las emergencias descansa en la coordinación entre el Estado y las comunidades, que asumen la gestión ordinaria del territorio forestal.
Una interlocutora y un pacto que no fragua
Aagesen ocupa la vicepresidencia tercera y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico desde noviembre de 2023, tras la formación del Gobierno que siguió a las elecciones generales de julio de ese año. Antes de asumir la cartera había sido secretaria de Estado de Energía, puesto desde el que participó en el diseño de la política energética del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
El pacto de Estado frente a la emergencia climática al que alude la vicepresidenta remite a un debate que se arrastra desde hace varias legislaturas en el Congreso, donde las iniciativas para blindar compromisos climáticos con un consenso amplio entre PSOE y PP no han llegado a fraguar, en parte por las discrepancias sobre el ritmo de la transición energética, la fiscalidad verde y el papel de las renovables. Aagesen no ha precisado qué contenido concreto tendría ese pacto ni si existe ya una propuesta formal dirigida a los populares.
La evolución del debate dependerá de si el PP articula una respuesta a la propuesta trasladada por Aagesen y de si los incendios de las próximas semanas —el verano meteorológico se prolonga hasta finales de agosto— confirman o no la tendencia observada en julio. El triple incendio del centro peninsular se encontraba, según el Gobierno, en vías de embridarse en el momento de la entrevista.
