El operativo se ejecutó, según el relato oficial, en cumplimiento de directrices impartidas por el presidente De La Espriella al alto mando militar. Participaron capacidades de inteligencia del Ejército Nacional, apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y tropas de las Fuerzas Militares, que habrían seguido los movimientos del cabecilla hasta ubicarlo en zona rural del municipio de Mapiripán, en el sur del Meta, un corredor histórico de presencia de grupos armados ilegales. En la acción murieron, además del cabecilla, otros tres integrantes de la misma estructura, de acuerdo con la versión entregada por el alto mando. Las Fuerzas Armadas divulgaron videos del operativo, que fueron reproducidos por el propio presidente al confirmar la noticia.
Alias el Ruso, también conocido como Alemán, era considerado el jefe de la Estructura 28, adscrita al Comando Conjunto de Oriente «Martín Villa», una de las ramas del Grupo Armado Organizado Residual que responde a alias Iván Mordisco tras la ruptura de las disidencias de las antiguas FARC con el Gobierno nacional. El Ejército de Colombia le atribuye una trayectoria criminal de más de 21 años.
El rol del cabecilla en el corredor del oriente
Según información de inteligencia militar, el hombre dado de baja era responsable directo del corredor logístico que conecta los departamentos de Arauca, Casanare, Guaviare y Meta, una franja estratégica para el abastecimiento y la movilidad de recursos e integrantes de la organización. El Ejército también lo señaló como responsable de amenazas, homicidios de líderes y asesinatos selectivos, así como de la coordinación de ataques con artefactos explosivos improvisados (AEI) y drones armados contra unidades militares, instalaciones policiales y sedes gremiales.
Las autoridades le atribuyen, además, acciones de sabotaje contra la infraestructura y el transporte, especialmente mediante la incineración de maquinaria amarilla utilizada en proyectos viales y de buses intermunicipales en la región oriental del país. Fuentes de las Fuerzas Armadas indicaron que el cabecilla figuraba entre los hombres de mayor confianza de alias Antonio Medina, señalado como el máximo jefe de las disidencias de Mordisco en la Orinoquía. Según esa misma versión, el fallecido estaba proyectado para asumir el mando de la Estructura 39, con injerencia en Meta y Guaviare, lo que las autoridades interpretan como un golpe a la línea de sucesión interna de esa organización.
El Gobierno nacional sostuvo que con esta operación contrarresta el proselitismo armado del GAO-r facción Iván Mordisco en Arauca, Casanare, Guaviare y Meta, e interrumpe los planes del Comando Conjunto de Oriente «Martín Villa». Ni las disidencias de Mordisco han emitido, hasta el momento, una versión propia sobre los hechos ocurridos en Mapiripán.
Fragmentación armada tras el Acuerdo de Paz
Las disidencias de las FARC surgieron a partir de 2016, tras la firma del Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la entonces guerrilla de las FARC-EP, cuando distintos mandos medios y cabecillas se negaron a acogerse al proceso de reincorporación o lo abandonaron posteriormente. Alias Iván Mordisco encabeza desde entonces una de las facciones más numerosas de ese fenómeno, con presencia en departamentos como Meta, Guaviare, Caquetá, Arauca y el sur del país, y ha mantenido negociaciones intermitentes con distintos gobiernos sin llegar a un acuerdo definitivo de sometimiento o paz.
La fragmentación armada tras un proceso de desmovilización no es nueva en la historia reciente del país: algo similar ocurrió tras la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia entre 2003 y 2006, cuando surgieron las llamadas bandas criminales, entre ellas el Clan del Golfo, que hoy sigue activo y en disputa territorial con las propias disidencias.
La confirmación de la baja se dio apenas 48 horas después de la posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de la República, en lo que su gobierno presentó como una señal de firmeza en la política de seguridad frente a los grupos armados organizados residuales.
El mismo día, el Ejército Nacional informó de la captura de cuatro presuntos integrantes de la subestructura Gabriel Poveda Ramos, del Clan del Golfo, en el municipio de Necoclí, en la subregión de Urabá, Antioquia. Corresponderá a la Fiscalía General de la Nación definir los cargos imputados y la etapa procesal en las audiencias de legalización de captura. El Clan del Golfo tampoco se ha pronunciado sobre estos hechos.
La muerte de alias el Ruso deja abierta la pregunta sobre quién asumirá el control del corredor logístico entre Arauca, Casanare, Guaviare y Meta, una disputa que en el pasado ha derivado en nuevos ciclos de violencia entre mandos medios de la misma organización. El Ministerio de Defensa no ha anunciado todavía si se realizarán operaciones adicionales en la zona en las próximas semanas.
