El mecanismo de triangulación explica buena parte de la volatilidad que muestra el euro frente al peso. Como no hay un mercado spot líquido que cruce de forma directa ambas monedas, cualquier movimiento en la cotización euro-dólar en Fráncfort, Londres o Nueva York se traslada de manera casi automática al valor implícito del euro en pesos, incluso si la TRM permanece relativamente estable frente al dólar ese mismo día.
La TRM, que la Superintendencia Financiera calcula con base en las operaciones interbancarias del día anterior, funciona como referencia obligatoria para el sistema financiero colombiano en operaciones en dólares, pero no existe un instrumento equivalente para el euro. Por eso los bancos, las casas de cambio y las plataformas digitales que ofrecen conversión a la divisa europea recurren a la misma fórmula: toman la TRM del día y la ajustan según la cotización vigente del euro frente al dólar en los mercados globales.
La caída del euro respondería, según explican analistas del mercado cambiario, a la debilidad relativa de la moneda europea frente al dólar en el plano internacional durante los últimos meses, en un contexto marcado por las expectativas sobre la política monetaria del Banco Central Europeo y por el diferencial de tasas con la Reserva Federal de EE. UU. Ese comportamiento externo, más que una dinámica propia del mercado colombiano, sería el principal responsable del nivel alcanzado esta semana.
Un antecedente en la antesala de la pandemia
Para hallar un nivel comparable hay que remontarse a febrero de 2020, en las semanas previas a la declaración de la pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, cuando el euro también transitó por valores similares frente al peso. En aquel momento la economía colombiana atravesaba una fase de relativa estabilidad cambiaria, antes de que la crisis sanitaria disparara la volatilidad de las monedas emergentes frente a las divisas fuertes, incluido el propio peso frente al dólar.
El Banco de la República, encargado de la política monetaria y cambiaria desde su autonomía consagrada en la Constitución de 1991, no interviene de forma directa sobre la cotización del euro, pues su mandato en materia de intervención se concentra en el mercado de dólares. Esto implica que el comportamiento del euro en el mercado local queda, en la práctica, fuera del alcance de intervención del emisor y depende casi exclusivamente de lo que ocurra en los mercados internacionales.
Para los colombianos que viajan a Europa, importan bienes facturados en euros o tienen obligaciones financieras en esa moneda, la caída representaría en teoría un abaratamiento relativo frente a los niveles de los últimos años. No obstante, analistas del sector financiero advierten que la comparación debe hacerse con cautela, pues el nivel de la TRM frente al dólar también incide de forma directa en el resultado final que percibe el usuario al comprar euros en efectivo o mediante transferencia.
El movimiento del euro coincide con una relativa estabilidad de la TRM frente al dólar en las últimas semanas, de acuerdo con los reportes diarios de la Superintendencia Financiera. Esa estabilidad del peso frente al dólar refuerza la lectura de que el comportamiento reciente del euro en el mercado local obedece principalmente a factores externos y no a dinámicas propias de la economía colombiana.
Desde el gremio de casas de cambio se ha señalado que la demanda de euros en efectivo suele responder a patrones estacionales, con picos asociados a las temporadas de viajes de mitad y fin de año, cuando aumenta el flujo de colombianos que viajan al continente europeo. La coincidencia entre esos picos de demanda y el actual nivel bajo de la cotización podría representar, según esas mismas voces del sector, una ventana favorable para quienes tengan previsto adquirir la divisa en las próximas semanas.
El comportamiento de las monedas europeas frente al peso ha sido históricamente más errático que el del dólar, justamente por la ausencia de un mercado directo y por la menor profundidad de las operaciones en euros dentro del sistema financiero local, frente al volumen que se transa en dólares, moneda que domina el comercio exterior colombiano y la facturación de buena parte de las importaciones y exportaciones del país.
De cara a los próximos meses, el nivel del euro en el mercado colombiano seguirá dependiendo en gran medida de las decisiones de política monetaria del Banco Central Europeo y de la Reserva Federal estadounidense, además de la evolución de la TRM local, que a su vez responde a factores como el precio internacional del petróleo, el flujo de inversión extranjera y las condiciones fiscales del Presupuesto General de la Nación. Ninguna autoridad colombiana ha anunciado medidas específicas orientadas a esta divisa, dado que su tratamiento sigue enmarcado en el esquema general de intervención cambiaria vigente desde la adopción del régimen de tasa de cambio flexible en la década de 1990.
