Durante el procedimiento, las autoridades incautaron una pistola Glock con kit de conversión, cartuchos, un proveedor para fusil AK-47 y material militar de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, según el reporte oficial. También fue hallado dinero en efectivo, sustancias estupefacientes y un motor fuera de borda, elementos cuya posible relación con las actividades de la organización investigan las autoridades.
La operación se enmarca en las acciones que adelanta la Policía contra estructuras criminales en el departamento del Atlántico, una zona donde distintos grupos disputan rutas de microtráfico y corredores cercanos al río Magdalena y al mar Caribe. El Ministerio de Defensa calificó la captura como un golpe a la cadena de mando de Los Porteños, al quedar detenidos dos presuntos integrantes que ocuparían posiciones de liderazgo dentro del grupo.
Los dos capturados fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para continuar el proceso judicial. En esta fase corresponde a la Fiscalía General de la Nación formular, si hay mérito, la respectiva imputación ante un juez de control de garantías, trámite previsto en la Ley 906 de 2004. Según la información divulgada, los capturados no han sido formalmente imputados ni acusados, y será la justicia la encargada de determinar su responsabilidad penal frente a los delitos que les sean atribuidos.
El perfil de alias Salchichón refleja un patrón recurrente en el Caribe colombiano: la fragmentación del Clan del Golfo, la principal organización del narcotráfico en el país, ha dado lugar a desertores que intentan montar estructuras propias en zonas urbanas y periurbanas. Esa dinámica se observa desde la desmovilización de las autodefensas en 2006, cuando el vacío dejado por los bloques paramilitares fue ocupado por bandas criminales emergentes que las autoridades agruparon bajo la categoría de bandas criminales (bacrim).
El caso se suma a otros operativos recientes contra el crimen organizado en la región, como la incautación de 500 ampollas de fentanilo en la ruta Barranquilla-Santa Marta, que evidencia la presión de las autoridades sobre los corredores del narcotráfico en el litoral Caribe. En Puerto Colombia y el norte de Barranquilla, la Policía ha reportado en los últimos años la presencia de varias bandas que compiten por el control de economías ilegales.
Las autoridades buscan ahora establecer el origen de los elementos incautados, su posible relación con otros hechos delictivos atribuidos a la estructura y si existen más integrantes de Los Porteños vinculados con las actividades criminales que, según el reporte oficial, la organización pretendía desarrollar en Puerto Colombia y el norte de Barranquilla.
