El núcleo histórico se asienta entre las sierras de San Julián del Monte y Santa María de Finestres. Dentro del recinto amurallado, las casas se alinean adaptándose a las irregularidades del terreno, lo que da lugar a un trazado de calles estrechas y sinuosas que conserva un aspecto próximo al original medieval.
El castillo de los barones de Santa Pau
En lo alto de una colina, al pie de la Sierra de Finestres, se levanta el castillo de los barones de Santa Pau, de planta rectangular, con un amplio patio interior y una torre cuadrada. La fortaleza, documentada desde el siglo XIII, es uno de los principales testimonios de la herencia nobiliaria de la villa, cuyo linaje dio nombre al municipio.
En el corazón del casco antiguo, la plaza Mayor —de forma irregular y con galerías porticadas— acoge la iglesia parroquial de Santa María, un edificio gótico del siglo XV levantado tras la destrucción de la antigua parroquia por terremotos. Esta plaza ha servido de escenario cinematográfico, entre otros rodajes el de la película «El Pregón».
A dos kilómetros del núcleo urbano, en dirección a Mieres, se encuentra el Santuario de la Madre de Dios de los Arcos, fundado entre los años 866 y 877. Aquel templo fue la primera parroquia de la villa hasta que distintos movimientos sísmicos destruyeron el edificio original, lo que obligó a trasladar el culto a la nueva iglesia de Santa María, ya dentro del pueblo.
Trece volcanes y un hayedo sobre lava
El entorno natural de Santa Pau se inscribe en el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrocha, que cuenta con 13 volcanes, entre ellos el de Santa Margarita. La comarca, en el norte de la provincia de Gerona, reúne en total una cuarentena de conos volcánicos y más de veinte coladas de lava, un paisaje que puede recorrerse a pie o, para quienes prefieran una perspectiva panorámica, en globo aerostático.
Uno de los elementos más singulares del entorno es la Fageda d'en Jordà, un hayedo que crece sobre una antigua colada de lava y que constituye una de las rutas de senderismo más frecuentadas de la zona. La Ruta 1, conocida como «Por las tierras de los barones de Santa Pau», propone un recorrido de cuatro horas y 25 minutos que atraviesa hayedos y encinares hasta el castillo de Finestres y la ermita de Santa María, con vistas sobre toda la comarca.
La capital comarcal, Olot, está rodeada por otros cuatro volcanes —Montsacopa, Montolivet, Garrinada y Bisaroques—, de los que los dos primeros pueden visitarse. En la misma comarca se encuentra Besalú, con su puente viejo de estilo románico, otro de los enclaves medievales que completan la oferta patrimonial de la Garrocha junto a la villa vieja de Santa Pau.
La gastronomía local gira en torno a las judías de Santa Pau, que figuran entre los platos tradicionales de la zona, mientras que la oferta de ocio al aire libre incluye rutas de senderismo y paseos a caballo pensados para un público familiar. El patrimonio de otros conjuntos históricos españoles, como el de Albarracín, declarado en 1961 el primer conjunto monumental de Aragón, muestra cómo estas declaraciones han contribuido a preservar núcleos medievales frente al abandono rural.