La adjudicación desarrolla el anteproyecto Ágora, ganador del concurso de ideas que el Consistorio convocó previamente para transformar el espacio. El mismo equipo que venció en aquel concurso es ahora el encargado de redactar el proyecto de ejecución y dirigir las obras, en lo que el Ayuntamiento describe como un espacio estratégico y representativo de la ciudad.
La intervención abarca la Plaza Mayor, sus plantas inferiores y el entorno inmediato, con el objetivo de recuperar el protagonismo del espacio dentro de la vida urbana de Palma y reforzar su conexión con otras zonas del centro histórico. Una de las actuaciones de mayor calado es la recuperación de las galerías subterráneas de la plaza, que dejarían de funcionar como un espacio cerrado para transformarse en un gran atrio abierto, destinado a acoger actividades culturales y comerciales.
El anteproyecto contempla también mejorar la conexión entre la Plaza Mayor y la Rambla mediante una secuencia de espacios que resuelva el desnivel existente entre ambos puntos y mejore la continuidad urbana y la accesibilidad. Se proyecta una columnata con miradores en distintas alturas frente a la fachada de los edificios de acceso a la plaza, además de un anfiteatro y espacios socioculturales distribuidos en varios niveles.
El acceso desde la Rambla se resolvería mediante escaleras, un ascensor panorámico o rampas situadas en el lateral izquierdo. La propuesta busca dar continuidad a una plataforma peatonal única que conecte las Ramblas y la calle Unió con la plaza del Mercat, articulando un nuevo espacio de ámbito cultural al unirse con el Teatro Principal y el CaixaFòrum.
El proyecto prevé además la peatonalización del tramo final de la Rambla y la creación de accesos subterráneos al aparcamiento. En paralelo, se conservarían e integrarían elementos patrimoniales de la zona, entre ellos la propia Rambla, la costa del Teatre Principal, el túnel y el refugio antiaéreo, a los que el Ayuntamiento pretende dar la relevancia que tienen dentro del centro histórico de la capital balear.
La reforma permitiría también la implantación de un Centro de Interpretación de la Ciudad, que funcionaría como núcleo de la red de espacios expositivos que el Ayuntamiento de Palma impulsa junto a Can Serra y las Torres des Temple. Toda la intervención se plantea respetando la esencia y la identidad original de la Plaza Mayor, con el propósito de devolver el espacio a la ciudadanía y reforzar su papel como punto de encuentro.
La fórmula del concurso de ideas previo a la adjudicación técnica es la vía habitual con la que los ayuntamientos españoles resuelven grandes reformas de espacios emblemáticos, un procedimiento que permite seleccionar la propuesta arquitectónica antes de encargar el proyecto de ejecución. Otras administraciones afrontan en paralelo discusiones sobre el uso del espacio público, como refleja la disputa entre la Comunidad de Madrid y el delegado del Gobierno por el desalojo de la Puerta del Sol.
El contrato adjudicado marca el inicio de la fase de redacción técnica, previa al comienzo de las obras. La duración prevista del encargo es de 46 meses, plazo que incluye tanto la elaboración del proyecto como la dirección facultativa de la ejecución.


