Vicente Fox, que le ganó la Presidencia en la elección del año 2000, fue el más explícito al nombrar la paradoja. El panista recordó la contienda que ambos protagonizaron y reconoció en su antiguo rival una convicción compartida sobre el rumbo del país, pese a haber competido por el mismo cargo que terminó en manos del empresario guanajuatense.
«Fuimos adversarios políticos, pero nos unió algo más grande: la convicción de que México merece una democracia plena, libertades y un futuro de mayores oportunidades», expresó Vicente Fox, expresidente de México.
Fox agregó que la contribución de Cárdenas «a la apertura política, la pluralidad y la vida democrática de nuestra nación merece respeto y reconocimiento». El reconocimiento llega de quien, en 2000, encabezó la alternancia que puso fin a siete décadas de gobiernos del PRI, el partido contra el que Cárdenas construyó buena parte de su carrera desde la ruptura de la Corriente Democrática y la elección presidencial de 1988.
Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI, optó por el protocolo del pésame sin aristas. El dirigente envió sus condolencias a la familia y reconoció la trayectoria del ingeniero como una de las destacadas de la vida política del país: «Mi solidaridad y más sinceras condolencias a su familia, amigos y seres queridos. Les deseo fortaleza y pronta resignación ante esta irreparable pérdida. Descanse en paz», señaló.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, y el diputado emecista en el Congreso de la Ciudad de México, Royfid Torres, completaron el cuadro con elogios que insistieron en la misma palabra: congruencia. «Hay hombres que marcan la historia de un país, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas fue uno de ellos. A su congruencia, visión de Estado y lucha social les debemos parte fundamental de lo que hoy somos como democracia», escribió Torres.
El mensaje más personal vino de Salomón Chertorivski, excandidato a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, quien compartió trabajo y viajes con el ingeniero y lo describió como un hombre de pensamiento socialdemócrata. «Se va un HOMBRE, con mayúsculas, del Estado Mexicano. Pieza fundamental e insustituible de la construcción democrática», expresó. Chertorivski recordó también al primer jefe de Gobierno electo democráticamente en la capital, cargo que Cárdenas ocupó al triunfar en los comicios locales de 1997.
El PRD que fundó en 1989
Cárdenas fundó el Partido de la Revolución Democrática en 1989, tras el litigio poselectoral de 1988, el episodio que todavía se invoca cada vez que el sistema electoral mexicano necesita un espejo incómodo. El contraste entre la unanimidad del pésame y la rivalidad que marcó su vida pública —incomodó a todos los partidos por igual— es la medida de una figura que atraviesa la historia reciente del país, como recuerda el debate sobre las instituciones frente a la crisis de desaparecidos, todavía abierto sobre si México edificó aparatos capaces de sostenerse sin figuras providenciales.
