Cerecedo, con 13 años en la práctica veterinaria, narró que antes de las 8:00 horas llegó a la clínica una persona dedicada a pasear perros con un animal ya sin vida. Conforme avanzó la jornada, otros dos canes murieron en el mismo establecimiento, mientras dos más ingresaron de emergencia. Un sexto perro, atendido en otra sucursal de la misma cadena veterinaria, falleció por la tarde.
Entre los animales fallecidos que la veterinaria atendió se encontraban dos perras mestizas —una de cuatro años y ocho kilogramos, otra de cinco años y 24 kilogramos— y un golden retriever de cinco años y 33 kilogramos. "Hasta el momento nosotros tenemos a cuatro perritos que murieron, lamentablemente", dijo Cerecedo.
La veterinaria recordó que hace una década se registró un episodio similar en el mismo Parque España, cuando el veneno se detectó hasta el día siguiente, colocado en premios que se les daban a los perros. "Era la primera vez que veíamos algo así de horrible; yo recuerdo al menos unos 100 en la zona y encontramos los premios", relató.
"Hace 10 años ocurrió lo mismo, que envenenaron a los perritos; lamentablemente, hoy nos encontramos en lo mismo, pero las personas han cambiado", comentó Evelyn Cerecedo, veterinaria de Vetme.
A diferencia de aquel episodio, Cerecedo señaló que las redes sociales permitieron difundir las alertas con mayor rapidez en esta ocasión y que existe una comunidad más involucrada en el cuidado animal, lo que facilitó identificar el patrón entre los pacientes desde los primeros casos.
Los perros que llegaron a la clínica presentaban fiebre, y los que fallecieron mostraban también daños neurológicos. La similitud con los síntomas del caso de hace una década llevó a la veterinaria a sospechar de un nuevo envenenamiento desde los primeros pacientes.
"Cuando recibimos el segundo caso ya lo sospechamos; al tercero lo sabíamos de inmediato, sobre todo porque al momento de hacer el lavado de estómago salía un embutido con una cápsula azul chiquita", relató Evelyn Cerecedo.
Kiara y Siberia, las dos perras que sobrevivieron y permanecían bajo observación, habrían evolucionado favorablemente porque ya habían comido antes de ingerir la sustancia tóxica. La veterinaria incluso permitió a su dueña sacarlas unos minutos de la clínica para un breve paseo.
Cerecedo advirtió que no es posible determinar si todos los animales afectados ya fueron identificados, pues algunos podrían presentar síntomas tiempo después de la exposición. "No sabemos cuánto pueden tardar los efectos realmente; incluso alguien pudo sacar a su perrito y, al regresar a casa, ya falleció", comentó. Recomendó pasear a las mascotas con correa y evitar que ingieran objetos o alimentos sospechosos encontrados en el suelo.
