El primer acto del expresidente tuvo lugar junto a Amy Acton y Sherrod Brown, candidatos demócratas a la Gobernación y al Senado por Ohio, dos cargos que hoy ocupan republicanos. Obama responsabilizó directamente al Ejecutivo del encarecimiento de la vida y de los precios de la gasolina, y calificó la intervención militar en Irán de "innecesaria". "El actual presidente decidió tomar una serie de malas decisiones y decidió empezar una guerra innecesaria que nadie pidió y por la que nadie votó", afirmó el exmandatario sobre Trump y su gabinete, a quienes definió como personas que no son "serias".
El expresidente reservó su ironía más afilada para las reformas que Trump ha ordenado en la residencia presidencial, entre ellas la construcción de un salón de baile. "Debería estar en HGTV", dijo Obama, en alusión al canal estadounidense dedicado a la decoración del hogar.
"Tiene la Casa Blanca como si Sadam Husein hubiera abierto un Cheesecake Factory. Hay dorado por todas partes. Claramente, no está enfocado en bajar los precios", declaró Barack Obama, expresidente de Estados Unidos, en un mitin en Ohio.
La comparación, que alude a la cadena de restaurantes estadounidense conocida por su extensa carta con más de 250 platos, buscaba contrastar el gasto estético de la residencia presidencial con las dificultades económicas que, según el discurso demócrata, atraviesan los hogares del país. Obama no aportó cifras sobre el coste de las reformas, pero vinculó la gestión de Trump con la inflación percibida por los votantes, el eje económico del argumentario opositor.
Michigan y la defensa de El-Sayed
Por la tarde, Obama viajó a Michigan para respaldar al candidato demócrata al Senado, Abdul El-Sayed, hijo de migrantes egipcios y musulmán, que mantiene una ventaja ajustada sobre el republicano Mike Rogers según las encuestas citadas en la campaña. El expresidente salió en defensa de El-Sayed frente a las acusaciones, calificadas de infundadas, de vínculos con los Hermanos Musulmanes, difundidas tanto por Rogers como por el propio Trump.
"¡Ya he visto esta película antes! ¡Así empecé!", declaró Barack Obama, expresidente de Estados Unidos, en el mitin de Michigan.
La frase remite a los años en que Obama, entonces candidato, enfrentó teorías infundadas sobre su religión y su lugar de nacimiento, un paralelismo que trazó para desactivar el ataque contra El-Sayed. Este, por su parte, reivindicó su origen egipcio y apeló a la cohesión de un estado con una importante comunidad afroamericana y una destacada presencia árabe, dos bloques de voto decisivos en Michigan.
El propio El-Sayed, que en el pasado reprochó a Obama no haber cumplido sus promesas más progresistas, contrapuso en el mitin la gestión de ambos presidentes en política exterior. "Trump nos metió en una guerra que no nos incumbía. El presidente Obama contuvo una amenaza nuclear sin guerra", dijo en referencia al acuerdo nuclear con Irán del que Trump se retiró durante su primer mandato. El candidato reclamó invertir el gasto público en "la gente" y no "en bombardear otros lugares".
Las últimas encuestas sitúan a los candidatos demócratas por delante de sus rivales republicanos tanto en la carrera al Senado como en la de la Gobernación de Ohio. En Michigan, estado bisagra sin mayoría clara para ninguno de los dos partidos, el respaldo de El-Sayed entre el electorado afroamericano no es uniforme: poco más del 30% de esa comunidad votó por él en las primarias demócratas, frente a opciones más moderadas del partido, lo que explica en parte la necesidad de Obama de reforzar ese apoyo.
Las elecciones del 3 de noviembre renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, y decidirán si el Partido Republicano conserva el control del Congreso o si este pasa a manos demócratas, lo que actuaría como contrapeso a la agenda de Trump durante los dos años que restan de mandato. Históricamente, el partido del presidente suele perder escaños en los comicios de medio mandato.
La irrupción de Obama en la campaña coincide con una semana electoral marcada por otras tensiones, desde el propio Trump votando de forma anticipada en Florida y acusando de "corrupción" a los demócratas hasta el tiroteo tras un partido de fútbol americano en Florida que dejó al menos 12 heridos, episodios que compiten por la atención en la recta final antes de los comicios.
Obama ya recorrió estados clave en los 'midterms' de 2018, durante el primer mandato de Trump, para movilizar el voto demócrata; aquel ciclo devolvió a los demócratas el control de la Cámara de Representantes. Ocho años después, el guion se repite con el coste de vida y la política exterior como ejes centrales del mensaje opositor.
"Su legado sigue ofreciendo una luz que nos guía y lecciones pertinentes para el trabajo que queda por hacer", declaró Abdul El-Sayed sobre los mandatos de Obama, en un mitin que buscaba trasladar ese legado al tramo final de una campaña que se decide el 3 de noviembre.

