El vuelo FZ1073 despegó del Aeropuerto Internacional de Dubái en la mañana del miércoles con destino al aeropuerto Ben Gurion, en Tel Aviv, y transportaba mayoritariamente a pasajeros israelíes. De acuerdo con Flightradar24, unas dos horas después del despegue se activó un código de emergencia que, minutos más tarde, escaló a una señal de secuestro antes de rebajarse nuevamente a alerta general.
El piloto herido fue identificado por funcionarios israelíes como Smit Machchhar, ciudadano indio. La embajada de India en Riad informó que recibió la atención médica necesaria en Tabuk y que su estado era estable. Netanyahu relató en su cuenta de X que, pese a las heridas, el piloto logró resistir y abrir la puerta de la cabina para que la tripulación y los pasajeros redujeran al atacante, quien fue arrestado por las autoridades sauditas y permanecía bajo interrogatorio.
«A pesar de haber sido apuñalado y gravemente herido, se defendió, resistió, abrió la puerta de la cabina de mando y permitió que los pasajeros y la tripulación redujeran al atacante», publicó Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, en su cuenta de X.
El ministro de defensa israelí, Israel Katz, calificó lo ocurrido como un «intento de atentado terrorista». Ni los funcionarios israelíes ni las autoridades sauditas han precisado en el material el móvil del ataque ni la identidad completa del atacante, que continuaba siendo interrogado en Tabuk.
Los registros de Flightradar24 muestran que la aeronave volaba a 10,400 metros de altitud hasta las 08:21 hora local, y que en menos de dos minutos perdió más de 5,200 metros de altura. La expiloto Emma Henderson advirtió que ningún vuelo desciende a esa velocidad en condiciones normales de operación. Unos diez minutos después de la caída, el avión emitió una señal de emergencia, y los datos posteriores registran fluctuaciones continuas de altitud hasta el aterrizaje en Tabuk.
Una pasajera relató a medios israelíes que el descenso comenzó aproximadamente una hora antes del aterrizaje previsto. «De repente se oyeron gritos terribles por todo el avión», señaló, y añadió que un grupo de entre tres y cinco hombres irrumpió en la cabina de mando para neutralizar al atacante. La misma testigo describió el momento como «muy angustiante» y afirmó haber comprendido que los pilotos habían perdido el control de la aeronave.
Varios videos difundidos por medios israelíes y verificados por BBC Verify muestran escenas dentro de la cabina: un pasajero con el rostro ensangrentado asegura haber ayudado a «arrebatar el control a los terroristas», mientras otro material exhibe a los dos pilotos tendidos en el piso, ensangrentados y con máscaras de oxígeno. El análisis técnico no halló indicios de manipulación mediante inteligencia artificial en las grabaciones ni evidencia de que hubieran circulado antes del incidente.
La fuerza aérea israelí desplegó aviones de combate en respuesta al suceso, un despliegue que se produce en medio de la tensión regional que atraviesa Medio Oriente, donde recientemente Estados Unidos completó su retirada militar total de Irak tras dos décadas de presencia. El incidente de un ataque a bordo de una aeronave comercial recuerda episodios como el secuestro en 1976 de un vuelo de Air France desviado a Entebbe, en Uganda, que Israel resolvió con una operación de rescate de sus comandos.
Un portavoz de Flydubai confirmó que el vuelo «sufrió un incidente durante el trayecto», pero remarcó que todos los pasajeros llegaron a salvo a su destino final. La aerolínea envió una segunda aeronave que recogió a los pasajeros en Tabuk y aterrizó en Tel Aviv por la tarde, donde una multitud los recibió con banderas israelíes, música y baile.
Israel anuncia más controles a pilotos
Doron Spielman, portavoz de la oficina del primer ministro israelí, declaró a la agencia Reuters que el país reforzará los controles de seguridad a los pilotos de vuelos internacionales con destino a Israel a raíz de lo ocurrido, y precisó que la medida alcanzará incluso a aerolíneas que no sean israelíes.
«Vamos a conocer la identidad de cada piloto que vaya a volar a Israel, saber quiénes son y realizar algún tipo de control de seguridad», afirmó Doron Spielman, portavoz de la oficina del primer ministro de Israel, a la agencia Reuters.
La verificación de identidad de tripulaciones extranjeras es un procedimiento poco habitual en la aviación comercial, donde la responsabilidad sobre el personal de cabina recae en la aerolínea operadora y en la autoridad aeronáutica del país de matrícula. La extensión de esos controles a compañías foráneas que anuncia Israel supondría un filtro de seguridad adicional sobre rutas internacionales.
Netanyahu calificó de «héroes» a los pasajeros y tripulantes que sometieron al atacante y contribuyeron a estabilizar la aeronave, y difundió un video junto a uno de ellos, quien relató las dificultades para acceder al puesto de mando debido a la posición del piloto herido: «El piloto que fue apuñalado simplemente estaba muy cerca de la puerta, así que fue difícil para nosotros abrirla».
