Bajo el lema «Todos tendrán su casa», el mandatario garantizó durante el recorrido que las 154 viviendas de la localidad se entregarán a las familias damnificadas, en uno de los primeros bloques habitacionales visibles del plan oficial de reconstrucción.
Las 2,700 viviendas corresponden a la primera etapa del programa habitacional, una cifra que podría ampliarse en función del ritmo de las contrataciones estatales y del avance de las inspecciones técnicas en las zonas afectadas por el sismo, según lo informado por el Ejecutivo.
Llano Grande, en la provincia de Herrera, se ha convertido en uno de los puntos de referencia de la reconstrucción tras el terremoto que sacudió la región de Azuero y zonas aledañas hace tres semanas, con viviendas destruidas o inhabitables en varios corregimientos. La magnitud del sismo ha obligado a una respuesta de mayor escala por parte del Gobierno central.
La inspección presidencial llega después de que alcaldes de la región de Azuero pidieran al Ejecutivo mayor coordinación en las labores de atención a los damnificados, un reclamo que coloca en primer plano la participación de los gobiernos locales en la definición de prioridades y en la ejecución de las obras.
A esa demanda se sumó el llamado de monseñor José Domingo Ulloa, quien pidió que no se enfríe la solidaridad ciudadana e institucional hacia las familias afectadas, en momentos en que la atención y los recursos de emergencia tienden a disminuir conforme pasan las semanas tras un desastre.
El plan de vivienda se desarrolla en paralelo a gestos de respaldo privado, como la donación de $200,000 anunciada por Mariano Rivera para los afectados por el terremoto, recursos que se suman al esfuerzo estatal de reconstrucción en Azuero y provincias vecinas.
El refrendo de la Contraloría General sobre los contratos de construcción de estas viviendas será el paso administrativo que determine la velocidad real de ejecución del programa, un trámite que históricamente ha marcado el ritmo de las obras públicas en el país. El Gobierno ha comprometido la entrega de las 154 casas de Llano Grande como parte visible de esa primera fase de 2,700 viviendas, cuyo avance dependerá del calendario de contrataciones y de las inspecciones que continúan en las zonas declaradas en emergencia.
