"Este proyecto va a cambiar la vida de Argentina. Que ingresen divisas a través de la exportación es poner en valor a Vaca Muerta", afirmó Gallino, vicepresidente de Infraestructura de la petrolera YPF y presidente de VMOS, durante el recorrido por las obras en Punta Colorada.
En un predio de 170 hectáreas sobre las costas del océano Atlántico, unos 1,200 kilómetros al sur de Buenos Aires, trabajan 1,600 operarios en la construcción de seis tanques de 83 metros de diámetro y 30 metros de altura —de dimensiones comparables a las de un estadio de fútbol—, con capacidad conjunta para almacenar 720,000 metros cúbicos de crudo, equivalentes a unos 4.5 millones de barriles.
Dos monoboyas destinadas a la carga de los buques petroleros completaron un trayecto que las llevó a atravesar el estrecho de Ormuz, en Oriente Medio, para arribar hace tres semanas a las aguas del golfo San Matías, donde quedarán conectadas a la terminal de almacenamiento mediante un oleoducto terrestre de siete kilómetros y otro submarino de ocho kilómetros. Los buques que operarán en el punto podrán transportar hasta dos millones de barriles por embarque.
La obra resuelve una limitación estructural. Argentina exporta en la actualidad unos 60,200 metros cúbicos diarios de crudo, a través de un oleoducto hacia Chile y por vía marítima desde los puertos atlánticos de Bahía Blanca y Caleta Córdova, pero el crecimiento de esos envíos había llegado a un techo impuesto por la capacidad de transporte disponible.
Ante ese límite, un grupo de petroleras —YPF, Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Tecpetrol, GyP, Shell y Chevron— se asoció a finales de 2024 para impulsar el VMOS, con una inversión de $3,000 millones. El consorcio proyecta que la obra genere exportaciones anuales por $15,000 millones, monto que podría ascender hasta $20,000 millones si los precios internacionales del crudo se sostienen altos.
La magnitud del salto se dimensiona al comparar esa cifra con las exportaciones de crudo que Argentina registró en los primeros nueve meses de este año, de $7,753 millones, según los datos del consorcio. De acuerdo con una presentación reciente del presidente y director ejecutivo de YPF, Horacio Marín, Argentina se ubicaría en 2030 como el decimotercer país con mayores exportaciones de crudo a escala global.
Vaca Muerta, cuarta reserva mundial
La formación de Vaca Muerta, ubicada en la provincia de Neuquén, en el suroeste argentino, es la cuarta mayor reserva mundial de crudo no convencional y la segunda de gas de ese tipo. Explotada por YPF desde 2013, concentra ya el 72% del petróleo y el 60% del gas natural que se extraen en el país, y en septiembre alcanzó un récord de producción de 698,500 barriles diarios.
El oleoducto, de 437 kilómetros de longitud entre la localidad de Allen, en Río Negro, y Punta Colorada, está terminado y solo resta conectarlo con los oleoductos VMOC y Oldelval, que provienen del corazón de la formación neuquina. Su capacidad de transporte inicial será de 190,000 barriles diarios, cifra que se elevará a 390,000 barriles hacia mediados de 2027 y que, en una tercera fase, llegaría a los 550,000 barriles diarios.
El horizonte de crecimiento que describe el consorcio se apoya en los pronósticos de aumento de la producción en Vaca Muerta.
"Ya estamos estudiando la posibilidad de ampliar hasta los 750,000 barriles diarios y tenemos la ilusión de que en algún momento podamos llegar a un millón de barriles diarios", afirmó Gustavo Gallino, presidente de VMOS.
Décadas de importación de combustibles
El reposicionamiento marca un giro para un país que durante años dependió de la importación de combustibles: tras la caída de la producción nacional, Argentina reestatizó YPF en 2012 al expropiar la participación mayoritaria de la española Repsol, y al año siguiente la petrolera inició la explotación de la formación neuquina que hoy sostiene buena parte de su matriz energética.
El esquema de exportación por vía marítima desde el Atlántico sur también conecta con una tendencia regional de mayor peso de los hidrocarburos no convencionales, en un momento en que otros países del área, como República Dominicana, impulsan proyectos de infraestructura regional de gran escala en el Caribe, aunque de naturaleza distinta.
"Hace dos años, cuando empezamos a trabajar en el proyecto, era todo una quimera. Hoy es una realidad y un orgullo", resumió Gallino al cierre del recorrido por las obras de Punta Colorada, donde el llenado del oleoducto está previsto entre diciembre y enero y la primera exportación de crudo hacia marzo del próximo año.