La mujer comenzó a presentar síntomas el 10 de octubre, un día después del sismo que sacudió al país el 9 de octubre, según detalló el Minsa. La cercanía de las fechas llevó a la institución a salir al paso de posibles dudas y aclarar que el caso no guarda relación con el evento sísmico, dado que el hantavirus se transmite por roedores infectados y no por fenómenos naturales.
El hantavirus se contrae principalmente por la inhalación de partículas provenientes de excretas, orina o saliva de roedores infectados, y puede derivar en cuadros respiratorios graves si no se atiende a tiempo. Las autoridades sanitarias de la Región de Salud de Los Santos mantienen activa la vigilancia ante la posibilidad de nuevos casos, dada la naturaleza zoonótica de la enfermedad.
El Minsa reiteró que, ante la aparición de síntomas compatibles, la población debe acudir de inmediato a un centro de salud y evitar la automedicación. La institución advirtió que la detección temprana resulta determinante, pues el deterioro respiratorio puede producirse con rapidez una vez iniciado el cuadro clínico.
La cartera de salud insistió en reforzar las medidas preventivas en viviendas, depósitos y áreas rurales o agrícolas, donde el contacto con roedores es más frecuente. Entre las recomendaciones figuran ventilar los espacios cerrados durante al menos 30 minutos antes de limpiarlos, desinfectar previamente con una solución de agua y cloro antes de barrer o remover el polvo, mantener los alrededores de viviendas y bodegas libres de maleza y desechos, y proteger alimentos y agua en recipientes bien cerrados.
Guararé, en la provincia de Los Santos, es una región de tradición agrícola donde la presencia de roedores en zonas rurales eleva el riesgo de este tipo de contagios. El hantavirus no es nuevo en el país: la provincia de Los Santos concentra desde hace años los casos del denominado síndrome pulmonar por hantavirus en Panamá, que las autoridades sanitarias vigilan de forma periódica en el sector de Azuero.
El caso se conoce mientras distintas comunidades del interior aún procesan las secuelas del sismo del 9 de octubre, un episodio que motivó recomendaciones específicas de salud mental para la población infantil, como recogieron psicólogas que recomiendan rutina y contacto físico a los niños tras el sismo. El Minsa subrayó que ambos hechos, el sísmico y el sanitario, deben entenderse como situaciones independientes.
La paciente de Montero continúa bajo observación médica con una evolución pulmonar que el propio Minsa calificó de favorable, al tiempo que la institución llamó a la población a mantenerse atenta a los síntomas y a acudir sin demora a los centros de salud más cercanos ante cualquier sospecha.