El pontífice, vestido de blanco y sonriente, había sido dado de alta el sábado en el Policlínico Gemelli de Roma, tras someterse a exámenes de sangre, radiografías de tórax y otras evaluaciones clínicas. Salió caminando del hospital esa tarde, saludando a los presentes, luego de una cirugía torácica de 90 minutos en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, según informó el Vaticano.
El diagnóstico de cáncer de pulmón se confirmó después de que le detectaran un nódulo días antes de la intervención. En su mensaje dominical, León XIV recordó el pasaje del Evangelio de Mateo sobre dar "al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", antes de referirse a su propio proceso de recuperación.
"Habiendo superado esta fase delicada. Ahora reanudaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones", indicó el papa León XIV durante el Ángelus en la Plaza de San Pedro.
El cirujano Margaritora lo llama "paciente ideal"
El cirujano que operó al pontífice, Stefano Margaritora, ofreció el sábado una entrevista a medios vaticanos en la que calificó de "bueno" el estado de salud general del Papa. Precisó que la reexpansión del pulmón tras la intervención sigue los plazos habituales.
"La reexpansión del pulmón después de la intervención está siguiendo los plazos previstos habitualmente", señaló el cirujano Stefano Margaritora, quien describió a León XIV como "un paciente ideal".
Margaritora estimó que la recuperación completa tomaría unos diez días adicionales desde la fecha de la entrevista. Consultado sobre el viaje a América Latina que el Papa tiene previsto realizar entre el 6 y el 17 de noviembre, el médico se mostró optimista: "Después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa", dijo, antes de agregar que no existirían "motivos clínicos" para suspender los desplazamientos aéreos previstos para dentro de aproximadamente tres semanas.
La gira latinoamericana es seguida con atención en la región. Panamá, con cerca de dos tercios de su población identificada como católica, ha recibido visitas papales anteriores: Juan Pablo II estuvo en el istmo en marzo de 1983 y Francisco presidió la Jornada Mundial de la Juventud en la capital panameña en enero de 2019. El itinerario difundido por el Vaticano para noviembre no detalla aún las escalas país por país.
La escena en la Plaza de San Pedro reunió a miles de fieles que aplaudieron y gritaron al ver al pontífice asomado a la ventana. Entre ellos, una monja se arrodilló entre lágrimas, mientras otro grupo de religiosas sostuvo un cartel con un mensaje de apoyo: "Mis mejores deseos, Santo Padre. Te queremos y estamos rezando por ti".


