Durante la primera semana posterior al sismo, 38 sitios fueron evaluados mediante recorridos de campo, fotografías y vuelos de dron, un método que, según MiCultura, permitió revisar cubiertas, fachadas y torres sin exponer al personal técnico a zonas de riesgo. De ese universo, 14 inmuebles permanecen cerrados y otros 20 operan con uso restringido, mientras cuatro presentan daños menores o no muestran afectaciones visibles. Siete áreas continúan en evaluación técnica en Veraguas, Los Santos y Herrera.
El sismo se registró a las 12:56 p.m. del viernes 9 de octubre, según el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá. De acuerdo con el balance oficial con corte al 16 de octubre, el terremoto había afectado a más de 20,000 personas y causado daños en 619 centros educativos y 42 instalaciones de salud. El impacto sobre el patrimonio cultural se suma a ese registro.
MiCultura indicó, a través de un comunicado, que las acciones de emergencia incluyen el cierre de edificios y el acordonamiento de áreas vulnerables, el apuntalamiento de estructuras dañadas y trabajos de estabilización y seguridad en 14 sitios, donde ya operan empresas en el lugar. La entidad añadió que se resguardan imágenes religiosas, retablos, colecciones y archivos, además del retiro controlado de tejas, cielos rasos y ornamentos que representaban peligro de caída.
La respuesta se coordina con las diócesis, los municipios, el Ministerio de Educación y la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural. Entre las medidas con efecto inmediato sobre la comunidad figuran la suspensión de clases en la Escuela Alejandro Tapia Escobar, en Aguadulce, y la paralización de los trabajos en el Centro Cultural Estelina Tejeira, en Penonomé, mientras se completan las evaluaciones estructurales.
En Coclé, las inspecciones abarcan la Catedral San Juan Bautista, el Museo de la Historia y de la Tradición Penonomeña y la Biblioteca Pública Fernando Guardia, en Penonomé; la Basílica Menor de Santiago Apóstol, el Museo Capilla San Juan de Dios y la Biblioteca Pública José María Pinilla Urrutia, en Natá de los Caballeros; y el Museo de la Sal y el Azúcar Stella Sierra junto con la Biblioteca Pública Abelardo Herrera, en Aguadulce.
En Veraguas, el seguimiento se concentra en la Parroquia San Isidro Labrador y la Biblioteca Pública Jacinto Velásquez, en Soná; la Catedral Santiago Apóstol, la Biblioteca Pública Julio J. Fábrega y el Museo Regional de Veraguas, en Santiago; la Iglesia San Francisco de la Montaña; y la Basílica Menor Jesús Nazareno de Atalaya. Buena parte de estos templos son de origen colonial: la Basílica Menor de Santiago Apóstol, en Natá de los Caballeros, fundada en 1522, figura entre las iglesias más antiguas en pie de la vertiente del Pacífico americano.
El seguimiento a los bienes patrimoniales transcurre en paralelo a una programación que no se ha detenido en otros frentes: entre el 9 y el 15 de octubre, la agenda cultural de Panamá reunió folclore, sinfónica y ciencia en distintos puntos del país.
Siete sitios permanecen bajo revisión técnica en Veraguas, Los Santos y Herrera, a la espera de determinar el alcance de los daños sobre el patrimonio religioso y museístico de esas provincias.
