La decisión se apoya en los pronósticos del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, que vincula las condiciones inestables a un sistema de baja presión en el sector marítimo frente a las costas. Rivera explicó que los equipos de Sinaproc mantienen monitoreo constante de las áreas señaladas y recordó que para esta época se incrementan las lluvias, un factor que eleva el riesgo de inundaciones en los corregimientos ya debilitados por el sismo.
"La alerta se va a mantener verde, o si en las próximas horas el Instituto de Meteorología que las condiciones se van a intensificar, entonces la alerta se estaría cambiando, y esto no se descarta", afirmó Malitzie Rivera, subdirectora del Sinaproc.
La funcionaria pidió prudencia mientras evoluciona el sistema de baja presión. "Esperemos que sean noticias positivas y que las condiciones sean favorables en las próximas horas; sin embargo, hay que estar pendientes", añadió Rivera durante el reporte diario sobre la situación en las áreas afectadas.
Rivera resaltó que los reportes del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá registran en las últimas horas una disminución tanto en la cantidad de réplicas como en su intensidad. El sismo de magnitud 7.5 del 9 de octubre golpeó con mayor fuerza a las provincias de Coclé, Herrera, Los Santos y Veraguas, donde persisten las labores de evaluación de daños y asistencia humanitaria.
En paralelo a la vigilancia meteorológica, el secretario de Metas, José Ramón Icaza, informó que ya inició el proceso de reconstrucción de las viviendas con daños totales o parciales, y precisó que las nuevas edificaciones se levantarán conforme a las normas vigentes de resistencia a los sismos. El requisito condiciona además dónde podrá edificarse cada vivienda.
"Aquellos terrenos que representen un riesgo para la construcción de una nueva vivienda, esos terrenos no podrán ser edificados. Me refiero a terrenos que se encuentran en áreas inundables, que se encuentran al pie de un talud inestable o terrenos que a raíz del sismo han perdido su capacidad de soporte de suelo, y requieran ser reubicadas esas viviendas", afirmó José Ramón Icaza, secretario de Metas.
La restricción recae sobre comunidades de las mismas provincias afectadas, algunas de ellas bajo la alerta verde vigente por el riesgo de nuevas lluvias, lo que obliga a coordinar los planes de reubicación con el monitoreo hidrometeorológico en curso. El Gobierno mantiene un balance diario de daños, ayuda humanitaria y reparaciones desde el día del sismo.
El terremoto se enmarca en la elevada sismicidad de la zona sur de Veraguas y la península de Azuero, donde la interacción entre las placas de Cocos, Nazca y del Caribe ha producido episodios históricos: el sismo de magnitud 7.7 que afectó la frontera con Costa Rica en 1991 figura entre los más destructivos registrados en la región. La norma sismorresistente que invoca Icaza busca precisamente reducir la vulnerabilidad de las estructuras ante nuevos eventos.
Rivera advirtió que la alerta se mantendrá bajo revisión según la evolución del sistema de baja presión marítimo, sin descartar un cambio de nivel si el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá detecta una intensificación de las condiciones en las próximas horas.
