Metaplanet pagará 3,00 dólares por acción para tomar el control de Super League, y los títulos recibidos quedarán bloqueados durante cinco años, una condición orientada a dar estabilidad al vehículo frente a movimientos especulativos inmediatos tras el anuncio. El acuerdo debería cerrarse en el cuarto trimestre de 2026 y queda sujeto a la aprobación de los accionistas y de los reguladores de valores de Japón y Estados Unidos.
La operación no parte de cero. Hace un año, el fondo Evo Fund, patrocinador de Metaplanet, invirtió 10 millones de dólares en Super League, lo que permitió a la compañía eliminar deuda y resolver los problemas que amenazaban su continuidad en el Nasdaq. Ese saneamiento previo allanó el camino para convertir ahora la cotizada estadounidense en la plataforma de tesorería que Metaplanet perseguía desde Tokio. La estructura contempla margen de crecimiento: la firma podrá inyectar hasta 210 millones de dólares adicionales mediante acciones preferentes en los 24 meses posteriores al cierre.
Metaplanet ha financiado hasta ahora su estrategia de acumulación de bitcoin en el mercado japonés mediante garantías, bonos y ventas de acciones. Con ese capital ha reunido unos 43.000 BTC, lo que la sitúa como la tercera mayor tenedora corporativa de la criptomoneda del mundo. El problema, según el planteamiento de la propia compañía, es que la bolsa de Tokio carece de un instrumento que sí existe en Estados Unidos: las acciones preferentes perpetuas, un tipo de capital respaldado por bitcoin que no exige devolución al inversor y que permite financiarse sin liquidar las monedas en cartera.
El instrumento que Strategy convirtió en ventaja
Ese es precisamente el terreno en el que Strategy ha construido su ventaja competitiva. Sus acciones preferentes, conocidas como STRC, recaudaron 2.500 millones de dólares en su debut en julio de 2025 y otros 7.500 millones a lo largo de este año, según cifras de la propia compañía. Aunque la acción ordinaria MSTR ha sufrido caídas notables en los últimos meses, las preferentes de Strategy superaron el rendimiento del propio bitcoin en el último año. Metaplanet defiende que con Superplanet no abandona el mercado japonés, donde mantiene su base de operaciones, sino que añade una segunda puerta de entrada al capital estadounidense, el mismo que ha permitido a Strategy escalar su posición sin vender activos.
La distancia entre ambos actores sigue siendo considerable. Strategy acumula 840.447 BTC, casi veinte veces la cartera de Metaplanet. Pero esa maquinaria financiera no está exenta de coste: la firma de Saylor vendió 1.690 bitcoin este mes para sostener el precio de STRC, que cotiza por debajo de su valor nominal de 100 dólares, y los dividendos de sus acciones preferentes le han supuesto ya un desembolso superior a los 1.000 millones de dólares.
Ambas compañías afrontan además un riesgo regulatorio común: la posible exclusión del índice MSCI, que según estimaciones de JPMorgan podría provocar salidas de capital de hasta 2.800 millones de dólares si finalmente se materializa. Ninguna de las dos firmas ha detallado públicamente medidas concretas para anticiparse a ese escenario.
Conviene precisar cómo funciona el mecanismo en disputa. Las acciones preferentes perpetuas otorgan a su tenedor un dividendo preferente sobre los accionistas ordinarios, pero no fijan un vencimiento en el que el emisor deba devolver el principal, de modo que operan como capital permanente. Para una tesorería de bitcoin, esa estructura permite captar fondos sin contraer deuda que obligue a vender monedas para amortizarla, a costa de comprometer un flujo de dividendos que, como muestra el caso de Strategy, puede volverse oneroso si el precio de la preferente se deteriora.
El precedente inmediato es el propio recorrido de Strategy en 2025, cuando sus acciones preferentes se consolidaron como un instrumento casi tan reconocible en los mercados como el propio bitcoin. La compañía, antes conocida como MicroStrategy, fue pionera en 2020 al convertir la tesorería corporativa en un vehículo de acumulación de la criptomoneda, un modelo que después replicaron firmas de distintos países. La diferencia de escala, sin embargo, persiste: Strategy conserva una ventaja de casi 800.000 BTC sobre Metaplanet y un historial de emisiones que ningún competidor ha igualado.
La primera prueba de fuego para Superplanet llegará con su emisión inicial de acciones preferentes en Estados Unidos. Si los inversores responden con apetito, es probable que otras tesorerías corporativas con exposición a bitcoin repliquen el modelo; si la acogida es tibia, Metaplanet habrá desembolsado 134,6 millones de dólares para constatar que el terreno abierto por Saylor sigue siendo, por ahora, difícilmente disputable. El planteamiento tiene una lógica de fondo: el mercado estadounidense ofrece mayor profundidad para colocar capital vinculado a bitcoin sin desprenderse de las monedas en cartera.
El desenlace se conocerá en los próximos meses, conforme avance el proceso de aprobación regulatoria en ambos países y, sobre todo, cuando Superplanet realice su primera colocación de preferentes, el verdadero termómetro de si el modelo japonés puede hacer sombra al de Saylor. El calendario apunta al cuarto trimestre de 2026 para el cierre de la operación, ventana a partir de la cual empezará a contar el plazo de 24 meses para las ampliaciones previstas.


