Puente insistió en que la comparación con Canarias es pertinente porque, según su relato, Torres gestionó un episodio de presión migratoria sin que trascendiera como conflicto político de primer orden. El ministro de Transportes reprochó a Vivas que su estrategia se limite a la denuncia pública sin ofrecer alternativas de gestión, un marco que el Gobierno viene empleando desde que la crisis ceutí escaló a la agenda nacional.
«Nadie se enteró de que Ángel Víctor Torres era el presidente de Canarias durante una crisis humanitaria porque no dio la nota», afirmó Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible.
Las declaraciones llegan en pleno pulso entre el Gobierno de Ceuta y Moncloa por la gestión de los flujos migratorios que han desbordado los recursos de acogida en las últimas semanas. Vivas, del Partido Popular, ha reclamado reiteradamente al Ejecutivo central medidas de contención en la frontera y una distribución territorial de los migrantes que llegan a la costa ceutí, en línea con lo que ya pidió, sin éxito, al Gobierno que no instalara los asentamientos en zonas residenciales.
El cruce se produce después de que el Ejecutivo anunciara la ampliación de los recursos de acogida en la ciudad autónoma, con la decisión de Pedro Sánchez de elevar a 10.000 las plazas disponibles en Ceuta y fijar un mando único a final de año, una medida que Moncloa presenta como respuesta estructural frente a las críticas de insuficiencia del consistorio ceutí.
La crisis migratoria en Canarias, que llevó al archipiélago a superar en los últimos años sus capacidades de acogida ordinaria, sirvió de referencia para el actual sistema de reparto de menores no acompañados entre comunidades autónomas, aprobado tras sucesivas modificaciones de la Ley de Extranjería y con episodios de fricción entre el Gobierno central y ejecutivos autonómicos, incluidos los gobernados por el propio PSOE. La comparación de Puente reabre la discusión sobre si el modelo canario es replicable en una ciudad autónoma con un estatuto competencial distinto al de una comunidad plena.
La respuesta institucional al episodio de Ceuta se produce mientras Alberto Núñez Feijóo mantiene su presión sobre el Gobierno para que involucre a la Unión Europea en la resolución del conflicto fronterizo, después de que el líder del PP pidiera a Bruselas que presione ante lo que calificó de «desastre» en la gestión de la crisis. El choque entre López, Puente y Vivas se enmarca así en una disputa más amplia entre el Gobierno central y los gobiernos del PP sobre la responsabilidad última en la gestión de las llegadas irregulares por la frontera de Ceuta con Marruecos.


