Un documento del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) fechado el 23 de julio de 2026 —una semana antes del asalto— ya advertía de un «riesgo alto» de llegada de inmigrantes a España entre los días 24 y 30 de ese mes. El informe situaba varios puntos del litoral marroquí como zonas de salida previsibles, un análisis que plantea preguntas sobre el margen de anticipación con que contaban las autoridades españolas antes de que se produjeran los hechos.
El suceso que marcó el punto de inflexión se registró en la madrugada del 30 al 31 de julio, cuando miles de personas trataron de acceder de forma simultánea al perímetro fronterizo de Ceuta, en uno de los episodios de mayor magnitud desde que España gestiona este tipo de presión migratoria en sus dos ciudades autónomas del norte de África. Desde entonces, la situación no se ha normalizado: buena parte de quienes lograron entrar permanecen en la ciudad, en un limbo administrativo que las autoridades locales califican de insostenible por la presión sobre los recursos municipales.
Esas mismas fuentes sostienen que, desde los sucesos del 30 y 31 de julio, no habrían recibido «ni una sola orden», ni verbal ni por escrito, sobre el procedimiento a seguir, una circunstancia que se prolongó hasta la creación de un mando único para coordinar la respuesta en la ciudad.
La ausencia de instrucciones centralizadas durante varias semanas contrasta con el procedimiento habitual en situaciones de crisis fronteriza, en las que la coordinación entre el Ministerio del Interior, la Delegación del Gobierno en Ceuta y los mandos operativos sobre el terreno resulta determinante para evitar la descoordinación entre cuerpos y administraciones. La Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana y el marco de actuación de la Guardia Civil y la Policía Nacional en zonas fronterizas prevén cadenas de mando que, según las denuncias recogidas, no habrían funcionado con la fluidez esperada en este episodio.
El debate descartado sobre el estado de excepción
Asesores del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), organismo adscrito a Presidencia del Gobierno y encargado de coordinar la política de seguridad nacional, plantearon en al menos dos ocasiones la posibilidad de que el Ejecutivo decretase el estado de excepción sobre Ceuta, según ha trascendido esta semana. La figura, contemplada en el artículo 116 de la Constitución y desarrollada por la Ley Orgánica 4/1981, permite al Gobierno adoptar medidas extraordinarias ante una alteración grave del orden público, incluida la restricción de determinados derechos y libertades.
Sin embargo, esa opción no habría llegado a discutirse en las reuniones finales del Consejo de Seguridad Nacional, el órgano que asiste al presidente del Gobierno en la dirección de la política de seguridad nacional y que integra a los principales ministerios implicados.
El estado de excepción es una figura excepcional en la historia democrática española: desde la aprobación de la Constitución de 1978 solo se ha declarado el estado de alarma en varias ocasiones —la más notoria durante la pandemia de covid-19 en 2020— y nunca se ha llegado a decretar un estado de excepción, reservado constitucionalmente para alteraciones del orden público de mayor gravedad. Su eventual aplicación a un contexto migratorio no tendría precedente directo en democracia, lo que explicaría la cautela del Ejecutivo antes de plantearlo formalmente.
El Ministerio del Interior no ha confirmado ni desmentido que la propuesta llegara a valorarse en las instancias señaladas. En sus comparecencias de esta semana en el Congreso, los ministros implicados en la gestión de la crisis han defendido que el dispositivo desplegado en Ceuta se ajusta al marco legal vigente y han insistido en que la prioridad es garantizar la seguridad de los ceutíes y de los propios migrantes, sin recurrir a instrumentos excepcionales que consideran desproporcionados para la naturaleza del fenómeno.
Desde la oposición, distintos grupos parlamentarios han reclamado durante la semana mayor información y transparencia sobre la cadena de mando y las decisiones adoptadas desde el inicio de la crisis, y han criticado que el Gobierno se negara a comparecer ante el Senado la semana previa. El Ejecutivo ha respondido que ha optado por dar explicaciones en el Congreso, cámara en la que reside la confianza parlamentaria, y ha remitido a las próximas sesiones de control para ampliar detalles sobre la evolución del dispositivo.
El Ayuntamiento de Ceuta, gobernado por el Partido Popular, ha reclamado en varias ocasiones durante este mes un mayor despliegue de medios estatales y ha denunciado la saturación de los servicios sanitarios y sociales de la ciudad autónoma, con una población de unos 83.000 habitantes según el padrón del Instituto Nacional de Estadística (INE) a 1 de enero de 2025. Esa cifra da idea de la magnitud del impacto que supone la llegada simultánea de varios miles de personas en un espacio urbano limitado y con fronteras naturales al mar y a Marruecos.
La crisis ceutí se enmarca en una dinámica migratoria que ya había generado episodios de tensión en años anteriores, como el salto masivo de mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas cruzaron la frontera en apenas 48 horas tras una crisis diplomática entre España y Marruecos. Aquel precedente, resuelto mediante la devolución acelerada de buena parte de los llegados al amparo de acuerdos bilaterales, sirve ahora de referencia para comparar la respuesta institucional, que en esta ocasión se ha prolongado ya durante un mes sin que se haya alcanzado una solución equivalente.
El Gobierno mantiene previsto continuar con el seguimiento de la situación a través del comité interministerial ya constituido, cuya próxima reunión no tiene fecha confirmada, y ha anunciado que seguirá compareciendo en el Congreso a medida que se recaben nuevos datos sobre la evolución del dispositivo. Queda por ver si en las próximas semanas se aclara la cadena de mando denunciada por los responsables policiales sobre el terreno y si el Ejecutivo ofrece una valoración pública sobre por qué se descartó la vía del estado de excepción.


