El documento, elaborado en el entorno del equipo socialista, dedica una sola mención a Zapatero, y es precisamente para descartar su aportación. El texto se limita a señalar que «Cuerpo podría adquirir mayor relevancia ante el desgaste de Zapatero», sin detallar en qué actos se preveía inicialmente la presencia del ex presidente ni qué ha motivado el cambio de criterio.
El vicepresidente aparece en el informe como el perfil llamado a ocupar ese espacio. Según el análisis, Cuerpo «presenta una valoración favorable en todos los grupos de edad y, especialmente, entre los antiguos votantes del PSOE que hoy se declaran indecisos o se inclinan por la abstención, entre quienes supera a Sánchez en casi dos puntos».
Esa ventaja entre indecisos y abstencionistas explicaría el interés del equipo en proyectar su imagen conforme avance la campaña. El vicepresidente se ha caracterizado en sus comparecencias parlamentarias por un tono alejado de la confrontación política directa, un rasgo que el informe valora como diferencial frente a otros perfiles del Gobierno. A ello se suman, según el mismo texto, sus conocimientos de inglés, francés, japonés y chino mandarín, elementos que el equipo considera aprovechables para la imagen que busca trasladar.
La estrategia prevista pasa por introducir a Cuerpo con mayor peso en la recta final, coincidiendo con el momento en que el PSOE calcula que será más eficaz plantear el debate sobre la convivencia política.
«El equipo de campaña propone y Sánchez dispone», asegura uno de los colaboradores del presidente, que precisa que Sánchez no ha puesto objeciones ni a la ausencia de Zapatero ni a la irrupción de Cuerpo.
Esa hoja de ruta contrasta con lo que el propio Sánchez trasladó públicamente en una entrevista televisiva, en la que afirmó que contaría con Zapatero para la campaña. El documento interno, sin embargo, reduce la participación del ex presidente a una referencia residual, sin previsión de actos conjuntos ni de intervenciones destacadas.
El recurso a ex presidentes del Gobierno en campañas ha sido habitual en el PSOE desde la etapa de Felipe González, que volvió a arropar a Sánchez en los mítines de cierre de las generales de julio de 2023. Apartar a Zapatero, de confirmarse el contenido del documento, rompería esa práctica a poco más de un mes de los comicios.
La campaña concurre con otros asuntos en la agenda, desde la gestión migratoria —las llegadas por mar suman ya 11.700 desde el asalto a Ceuta, un 34% más— hasta cuestiones sociales como el plazo del Bono Cultural Joven, que cierra su solicitud el 31 de octubre. La única certeza que arroja el informe es la frase que resume el giro: Cuerpo ganaría terreno «ante el desgaste de Zapatero».