Pengo Bossio Wangi, promesa del MMA francés de origen congoleño, no era musulmán, según ha insistido su familia frente a las primeras lecturas que apuntaban a un crimen de corte islamófobo. La precisión familiar obligó a revisar públicamente esa hipótesis inicial sobre el móvil religioso del ataque.
«J'ai la foi, je suis chrétienne, lui aussi il l'était» («Tengo fe, soy cristiana, él también lo era»), declaró Ritsia, hermana gemela de la víctima, a Blast, en una información recogida por Le Parisien, Corse Matin y La Croix.
Un tío de Bossio Wangi corroboró ese extremo y precisó que su sobrino profesaba la fe cristiana, no el islam. La familia difundió esa información tras las primeras interpretaciones que atribuían de forma genérica un móvil islamófobo al atacante.
El registro del apartamento de Kevin T. en Plaisir arrojó un hallazgo que añade complejidad al caso: un ejemplar de Mein Kampf junto a una Biblia y un Corán, según fuentes judiciales citadas por BFMTV, AFP y Le Monde. La vivienda estaba acondicionada con bombonas de gas y un temporizador, un elemento que la Fiscalía Nacional Antiterrorista investiga dentro de la causa abierta por el atentado.
El investigado era conocido por la policía por delitos menores —robos y consumo de estupefacientes— pero no figuraba en los registros de los servicios de inteligencia como individuo radicalizado. Presentó restos de cannabis y cocaína en los análisis de sangre practicados tras su detención y fue trasladado a observación psiquiátrica, un trámite que en el procedimiento penal francés permite valorar si una alteración mental afecta a la responsabilidad del acusado.
Una fotografía de 2018 en Guyancourt
En paralelo a la instrucción judicial, circula en redes sociales una fotografía de 2018 de la campaña «Justice pour la Palestine» de la Association France-Palestine Solidarité (AFPS) en Guyancourt, en la que distintas publicaciones identifican a Kevin T. y lo presentan como militante propalestino. Esa identificación no ha sido confirmada de forma independiente por las autoridades judiciales, que mantienen abierta la causa sobre el conjunto de los hechos.
La competencia de la Fiscalía Nacional Antiterrorista, creada en 2019, se activa cuando los indicios apuntan a una motivación ideológica o terrorista; en este caso convergen elementos que contrastan con el relato inicial, desde la fe cristiana de la víctima hasta la mezcla de libros hallada en el domicilio. En España, instrucciones recientes han tenido que deslindar el móvil de odio de otras hipótesis antes de fijar la calificación penal, como en el caso de los cuatro detenidos en Alicante tras disparar a un hombre y su furgoneta por posible odio.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista continúa la instrucción de la causa por el atentado de Trappes y La Verrière, centrada en determinar el móvil del ataque, el estado mental del investigado en el momento de los hechos y el alcance de los indicios hallados en su domicilio.

