Flávio Bolsonaro no precisó en qué causa judicial se enmarcaría la restricción. El Supremo brasileño mantiene abiertas dos investigaciones que le señalan directamente: una por la presunta financiación ilegal de la película biográfica sobre su padre, titulada Dark Horse, y otra por un presunto blanqueo de capitales vinculado a Willer Tomaz, abogado y amigo cercano del senador. Esta segunda causa fue revelada por los diarios O Estado de S. Paulo y O Globo.
El senador atribuyó la decisión del magistrado De Moraes a un supuesto comentario de su hermano, el también político Eduardo Bolsonaro, el pasado 23 de octubre, en el que este le habría sugerido abandonar el país en caso de derrota. Flávio Bolsonaro negó esa conversación y calificó la medida de intento de intimidación.
«Yo nunca dije eso. ¿Es motivo para quitarme el pasaporte? ¿Esto es justicia? Además, esa decisión fue tomada el domingo por la noche, justo después del anuncio del resultado de las elecciones», aseguró Flávio Bolsonaro en el vídeo.
La familia Bolsonaro arrastra desde hace años una relación tensa con el Tribunal Supremo. El tribunal condenó a Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por su implicación en una trama golpista destinada a impedir la toma de posesión de Lula da Silva tras los comicios de 2022. El expresidente cumple la pena en régimen de prisión domiciliaria mientras persisten procesos judiciales paralelos contra él y su entorno.
Lula da Silva se impuso en la segunda vuelta celebrada este domingo, lo que supone su cuarto mandato al frente de Brasil. Flávio Bolsonaro cuestionó el resultado desde que se conoció el escrutinio y pidió su anulación, al alegar irregularidades que, según dijo, deberían esclarecerse antes de que el país reconozca lo que calificó de «jugarreta».
El Tribunal Superior Electoral es el organismo competente para resolver cualquier impugnación formal sobre los comicios, un procedimiento regulado por el Código Electoral brasileño que exige pruebas documentadas ante el propio tribunal. Hasta ahora, las acusaciones de fraude del entorno bolsonarista no han sido respaldadas por ninguna institución electoral del país.
La tensión entre el bolsonarismo y el Poder Judicial se remonta a la presidencia de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, marcada por choques recurrentes con el Supremo por decisiones sobre libertad de expresión en redes sociales y medidas sanitarias durante la pandemia.
Flávio Bolsonaro afirmó que entregará su pasaporte y que se defenderá judicialmente. «Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración», dijo, antes de advertir que «nadie va a callarme».
