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Un enfermero recomienda enjabonarse con las manos en vez de con esponja

La humedad retenida en la esponja favorece hongos y bacterias, según el sanitario Jorge Ángel, que aconseja escurrirla y secarla en un lugar ventilado

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
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El enfermero Jorge Ángel ha explicado en sus redes sociales que enjabonarse con las manos durante la ducha resulta más higiénico que hacerlo con esponja, porque este utensilio retiene humedad en el ambiente cálido del baño y puede convertirse en un caldo de cultivo para hongos y bacterias. La recomendación, difundida en Instagram, forma parte de una serie de consejos de higiene doméstica cotidiana que el sanitario comparte con sus seguidores.

La afirmación parte de una premisa sencilla: la esponja, al ser un material poroso que permanece habitualmente húmedo, ofrece condiciones favorables para la proliferación de microorganismos. «En la esponja se acumula mucha humedad y es el caldo de cultivo perfecto para el crecimiento de hongos y bacterias», recordó el enfermero, que comparó esa dinámica con la del estropajo de cocina, otro objeto de uso diario señalado con frecuencia por su capacidad de albergar bacterias.

No se trata, sin embargo, de una advertencia alarmista. El propio profesional matizó que la esponja no es un enemigo a eliminar, sino un utensilio que requiere mantenimiento. De hecho, su uso aporta una ventaja frente a las manos: la fricción mecánica ayuda a desprender más suciedad de la piel. El problema no reside tanto en usarla como en cómo se conserva después.

Entre las pautas que trasladó figura optar por esponjas de materiales naturales —la luffa, la esponja marina o las variantes de celulosa y fibra de coco— y que sean suaves «para no irritar la piel». También aconsejó cambiarla «de vez en cuando, sobre todo si empieza a oler o está muy deteriorada» y, sobre todo, cuidar el secado: «Cuando terminéis, es importante escurrirla muy bien y dejar que se seque en un lugar ventilado», evitando que quede encharcada sobre la repisa del baño.

Otros gestos del baño bajo la lupa

Más allá de la esponja, Jorge Ángel señaló otras prácticas comunes que considera menos higiénicas de lo que se suele pensar. Una de ellas es tirar de la cadena del inodoro con la tapa abierta, un gesto que, según explicó, dispersa bacterias por el ambiente en forma de aerosol, algo que resulta más problemático si hay toallas cerca. Las toallas, precisamente, constituyen otro elemento de conflicto por su contacto con la humedad del baño.

Este tipo de contenidos se inscribe en una corriente de divulgación sanitaria en redes sociales protagonizada por enfermeros, médicos y otros profesionales que difunden pautas de higiene cotidiana ante audiencias masivas. El formato breve de plataformas como Instagram o TikTok facilita la propagación de recomendaciones prácticas, aunque comprime el contexto clínico que normalmente acompaña a una consulta presencial.

Ese alcance ha llevado a colegios profesionales de enfermería y medicina en España a reclamar en los últimos años mayor rigor y trazabilidad en las fuentes de las recomendaciones sanitarias difundidas por redes, ante el riesgo de que mensajes descontextualizados generen alarma desproporcionada sobre hábitos habituales.

La divulgación sanitaria por profesionales no es nueva en España: campañas públicas de higiene y prevención de infecciones han acompañado la sanidad pública desde su expansión tras la Ley General de Sanidad de 1986, que universalizó la atención y situó la promoción de hábitos saludables entre sus objetivos. La novedad reside en el canal directo y masivo que suponen las redes sociales frente a los soportes tradicionales.

En el plano institucional, las recomendaciones sobre objetos de aseo personal como esponjas o toallas quedan al criterio individual: no existe normativa vinculante al respecto, sino consejos generales de higiene enmarcados en las campañas de prevención de infecciones cutáneas de las autoridades sanitarias. Para la población general sana, el mantenimiento adecuado —renovación y secado— es el factor determinante, un principio aplicable también a cepillos, guantes de crin o cualquier accesorio textil de higiene.

Por el momento, las pautas difundidas por el enfermero se mantienen en el terreno del consejo práctico y preventivo, sin que constituyan una alerta sanitaria formal ni una recomendación oficial de dejar de usar esponjas. Quien prefiera seguir empleándolas, según su planteamiento, debería centrarse en escoger un material suave, escurrirlas tras cada uso, secarlas al aire y sustituirlas en cuanto se deterioren o desprendan olor.

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