El cuadro cardenal, presidido por Eduardo Méndez, debutó en el semestre 2026-II con resultados dispares: cayó 2-1 frente a Águilas Doradas en la Liga BetPlay y venció 2-0 a Caracas FC en la ida de los play-offs de octavos de la Copa Sudamericana. Ese resultado abultado en el frente internacional le da margen de tranquilidad de cara al partido de vuelta de esta noche, aunque el ambiente extradeportivo ha capturado la atención de la hinchada en los días previos.
Según reportó la periodista Diana Rincón, de ESPN, hay varios jugadores del club que estarían pidiendo salir. La comunicadora precisó que se trataría de futbolistas colombianos que juegan en la mitad de la cancha y que, según sus palabras, "ya están jugando y hacen parte de la nómina… son importantes". Rincón añadió que se habla de ofertas por esos jugadores, pero que hasta el momento no habrían llegado propuestas concretas: "Se habla de ofertas, pero no han llegado".
Un día después de conocerse esa versión, el periodista Sebastián Heredia entregó nombres. "Santa Fe los necesita, de eso no hay duda, pero si Yílmar o Ewill no quieren estar y hay propuestas, hay que evaluarlas", afirmó Heredia, en referencia a los volantes Yílmar Velásquez y Ewil Murillo. El comunicador matizó, no obstante, que por ahora no habría nada concreto: "El tema es que no hay nada concreto".
Heredia agregó un elemento dirigido al cuerpo técnico: mientras la situación no se resuelva, sostuvo que es necesario que el director técnico utilice a esos jugadores si se quiere competir de verdad, dado que siguen en la nómina y a disposición. Esa tensión entre la necesidad deportiva inmediata y un eventual deseo de salida configura un escenario delicado para la planificación del semestre.
En la zona media, la nómina de Santa Fe incluye además a Daniel Torres, Jhojan Torres y Alexis Zapata, nombres que circularon inicialmente como posibles protagonistas del episodio antes de que se conocieran las identidades señaladas por Heredia.
En la convocatoria oficial entregada por el club para el partido en Venezuela, Yílmar Velásquez apareció incluido en el grupo de viajeros, lo que indicaría que, al menos por el momento, continúa a disposición del cuerpo técnico. Ewil Murillo, en cambio, no figuró en el listado difundido por las comunicaciones del club, ausencia que ha alimentado las especulaciones sobre su futuro inmediato.
En materia de refuerzos, la gestión de Méndez para el arranque de 2026-II ha sido más conservadora que en semestres anteriores. El club mantuvo prácticamente la misma base que compitió en el Torneo Apertura y en la fase de grupos de la Copa Libertadores, con la permanencia de futbolistas de trayectoria como Daniel Torres, Andrés Mosquera Marmolejo y Hugo Rodallega, todos mayores de 35 años.
El único fichaje confirmado hasta la fecha es el defensor Kevin Balanta, procedente del Club Santos Laguna de México, anunciado el 14 de julio de 2026. Balanta ya sumó minutos con la camiseta cardenal durante la derrota ante Águilas Doradas, y se perfila como una de las pocas variantes frescas de un plantel que, de confirmarse salidas en la mitad de la cancha, podría verse obligado a buscar reemplazos sobre la marcha.
Episodios de jugadores que presionan por su salida en plena competencia no son inéditos en el fútbol colombiano, y se han presentado en distintos clubes cuando coinciden las ventanas de mercado con la disputa de torneos continentales, generando fricciones entre dirigencia, cuerpo técnico y futbolistas. La resolución de estos casos suele quedar condicionada al calendario de inscripciones que administran la Dimayor y la Federación Colombiana de Fútbol, en coordinación con la Conmebol para los equipos que disputan torneos internacionales.
El desenlace del episodio dependerá de si se materializan ofertas concretas por los jugadores señalados y de la postura que adopte la dirigencia frente a eventuales negociaciones antes del cierre del mercado de pases.
El resultado del partido de esta noche ante Caracas FC, que definirá el paso a la siguiente fase de la Copa Sudamericana, podría además incidir en el escenario interno: una eliminación temprana aumentaría la presión sobre la dirigencia para atender las inquietudes de los jugadores, mientras que la clasificación reforzaría los argumentos para mantener la base actual durante el resto del semestre.
