Según el SNM, durante la revisión de los equipajes de mano los inspectores hallaron tarjetas que, de acuerdo con el comunicado de la entidad, se utilizaban para llevar el control de los cobros asociados a la actividad de préstamo informal. El hallazgo, sumado a la declaración de los propios pasajeros sobre el propósito de su viaje, motivó la aplicación del artículo 50, numeral 5, del Decreto Ley 3 del 22 de febrero de 2008, norma migratoria que faculta a las autoridades a impedir el ingreso de extranjeros cuando existan motivos para presumir que su presencia representa un riesgo para el orden público o la seguridad. Tras la inadmisión, ambos continuaron su viaje de regreso a su país de origen.
El caso se suma a otro ocurrido un mes antes en la misma terminal aérea, cuando el SNM interceptó a otros dos ciudadanos colombianos requeridos por la justicia de su país. Uno de ellos figuraba, según el reporte de Migración, como presunto tercer cabecilla de "La Inmaculada", organización señalada por extorsiones, cobros ilegales y préstamos bajo la misma modalidad. En esa ocasión, los viajeros intentaban usar Tocumen como punto de tránsito, pero las alertas internacionales verificadas por los inspectores impidieron que continuaran su recorrido.
El 'gota a gota' es una modalidad de financiamiento informal originada en Colombia que se ha extendido a otros países de América Latina, incluido Panamá. El mecanismo se dirige a personas que necesitan dinero de forma urgente y no logran acceder a créditos formales: los prestamistas entregan sumas con pocos requisitos o sin garantías, y luego fijan intereses y plazos de pago que, según las autoridades que investigan estas redes, suelen resultar difíciles de sostener para los deudores.
Los cobros se realizan de manera diaria o semanal, y cuando el deudor se atrasa, la deuda puede incrementarse por penalizaciones y cargos adicionales. Cuando el pago se interrumpe, algunos de estos esquemas derivan en amenazas y otras formas de violencia, según las autoridades citadas por el SNM. Entre las prácticas denunciadas figuran las amenazas contra deudores y sus familiares, los daños a establecimientos comerciales, el robo de mercancía y las agresiones físicas, que en los casos más graves han llegado a incluir ataques directos contra las víctimas.
El aeropuerto de Tocumen, principal terminal aérea del país y uno de los mayores centros de conexión de pasajeros en la región, concentra buena parte de los controles migratorios que Panamá aplica frente a estas redes, dado su rol como punto de tránsito entre Suramérica, Centroamérica y el Caribe. Los dos casos recientes muestran que los inspectores han apoyado la inadmisión en el cruce con alertas internacionales durante los controles de ingreso.
La modalidad ha alimentado episodios de violencia en la propia capital: el pasado julio, la representante de corregimiento y otras voces vecinales advirtieron sobre la presión de prestamistas informales sobre pequeños comerciantes en barrios populares, un fenómeno que se enmarca en la misma expansión regional que documentan desde hace años las autoridades colombianas y panameñas. La cobranza diaria y el crecimiento acelerado de la deuda son los rasgos que las autoridades identifican como característicos de estas estructuras de crimen organizado transnacional.