Hinge, propiedad del grupo estadounidense Match Group —que también controla Tinder, OkCupid y Meetic, entre otras plataformas—, ha diseñado Signals como un mecanismo para diferenciar a los usuarios que, en palabras de la compañía, demuestran «esfuerzo genuino» frente a quienes mantienen perfiles pasivos o poco receptivos. Según la información distribuida por la empresa, la insignia se concede a cuentas con perfil completo, verificación mediante selfie, una antigüedad mínima de siete días y cuenta en buen estado, siempre que el usuario haya cumplido al menos tres de cinco comportamientos.
Esos cinco comportamientos son: dedicar tiempo a explorar un perfil antes de dar «like»; añadir un comentario específico al enviarlo; revisar y responder a los «likes» recibidos; contestar a los mensajes de los emparejamientos («matches»); y confirmar si una conversación ha derivado en una cita presencial. La insignia refleja la actividad de los últimos 30 días y se actualiza a diario, por lo que no es un distintivo permanente sino dependiente del comportamiento reciente. Es visible para otros usuarios al consultar perfiles en la función de descubrimiento de la aplicación, conocida como «Discover».
Ben Celebicic, director de producto y tecnología de la compañía, justificó la medida al señalar que «un perfil puede decir mucho sobre alguien, pero no siempre muestra cómo esa persona realmente se comporta cuando se trata de citas». Según su planteamiento, Signals pretende dar «más contexto» a los usuarios y hacer visibles comportamientos que la empresa considera predictores de conversaciones más profundas y encuentros reales fuera de la aplicación.
Logan Ury, directora de Ciencia de las Relaciones de Hinge, enmarcó el lanzamiento en lo que describió como un cansancio generalizado ante las dinámicas habituales de las aplicaciones de citas: la espera de horas para recibir respuesta a un mensaje, las señales ambiguas o la simulación de desinterés. «La gente está cansada de los juegos», afirmó Ury, quien sostuvo que la nueva insignia «hace visible» la consideración hacia el otro usuario para facilitar que quienes ya se comportan de ese modo se encuentren entre sí con mayor facilidad.
Hinge no ha detallado públicamente si Signals influye en los algoritmos de recomendación de perfiles ni si otorga alguna ventaja de visibilidad dentro de la plataforma, un extremo relevante dado que buena parte del negocio de las aplicaciones de citas se sostiene sobre funciones de pago que prometen mayor exposición. La compañía tampoco ha ofrecido cifras sobre el número de usuarios de Hinge en España o en el conjunto de la Unión Europea, por lo que no es posible cuantificar con precisión el alcance que tendrá esta función entre el público español.
Un sector que busca frenar la fatiga de usuarios
La iniciativa se produce en un momento de transformación para el mercado de las aplicaciones de citas online, que tras años de crecimiento sostenido afronta síntomas de desgaste entre parte de su base de usuarios, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Ese fenómeno, descrito habitualmente en el sector como «fatiga de las citas» o «dating fatigue», se asocia a la lógica de desplazamiento infinito de perfiles, la ambigüedad en las respuestas y la sensación de intercambiabilidad de los candidatos, factores señalados como causantes de desgaste emocional entre quienes usan estas plataformas de forma continuada.
Hinge no es la primera aplicación en experimentar con mecanismos de reputación o comportamiento. Bumble, competidora directa fundada por Whitney Wolfe Herd, introdujo en su día funciones para fomentar respuestas activas, mientras que otras plataformas han ensayado insignias de verificación para reforzar la confianza entre usuarios desconocidos. La búsqueda de mecanismos que trasciendan la mera fotografía o la descripción textual del perfil constituye una tendencia consolidada en la industria desde hace años.
Match Group, con sede en Dallas (Estados Unidos), cotiza en el índice Nasdaq y reporta trimestralmente sus resultados a la Comisión de Bolsa y Valores estadounidense (SEC). El grupo ha reconocido en sus comunicaciones a inversores la presión sobre sus marcas insignia, entre ellas Tinder, y ha vinculado su estrategia a la necesidad de innovar en producto para revertir la desaceleración de ingresos del sector. Funciones como Signals se inscriben en ese esfuerzo por retener a usuarios frustrados con la experiencia habitual de las apps.
Qué implica en materia de protección de datos
El funcionamiento de insignias basadas en el análisis del comportamiento de los usuarios plantea interrogantes que, en la Unión Europea, quedan bajo el paraguas del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), en vigor desde mayo de 2018. La normativa europea exige que cualquier tratamiento automatizado de datos personales sea transparente, se base en una finalidad legítima y ofrezca al usuario información y mecanismos de control, garantías cuyo detalle Hinge no ha hecho público de forma específica respecto a Signals.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), autoridad competente para supervisar el cumplimiento del RGPD en España, no se ha pronunciado sobre esta función, dado su reciente lanzamiento. El organismo ha tramitado en el pasado expedientes sancionadores contra plataformas digitales por prácticas relacionadas con el tratamiento de datos de usuarios, en aplicación del marco europeo, lo que sitúa cualquier nueva función de perfilado bajo un escrutinio potencial de las autoridades de control.
El propio historial del sector ofrece precedentes de fricción regulatoria: distintas plataformas tecnológicas han afrontado en la última década investigaciones y multas en Europa por el uso de datos de comportamiento y publicidad dirigida, un contexto que enmarca el debate sobre hasta dónde puede llegar la mediación algorítmica en las relaciones personales sin comprometer la privacidad de los usuarios.
A partir de ahora, la evolución de Signals dependerá de la respuesta de los usuarios y de si Hinge decide ampliar la función con nuevas variables de comportamiento o vincularla a mejoras de visibilidad dentro de la aplicación, extremos que la compañía no ha confirmado. El sector observará también si competidoras como Bumble o Tinder introducen mecanismos similares en un mercado que, según los propios datos financieros de Match Group, atraviesa un periodo de incertidumbre tras su expansión de la pasada década.


