El comunicado, firmado por las directivas eclesiásticas en Bogotá, señaló que la congregación informaba "con profundo pesar el fallecimiento de su fundador, el pastor Darío Silva-Silva, quien dedicó su vida al servicio de Dios, a la enseñanza de la Palabra y al acompañamiento espiritual de miles de familias en Colombia y en diferentes lugares del mundo". El texto recordó que su misión estuvo centrada en la proclamación del mensaje de Jesucristo, la formación de nuevos discípulos y la transmisión de valores asociados a la fe, la esperanza y la transformación espiritual.
Silva-Silva fue una figura reconocida tanto en el ámbito religioso como en el periodístico colombiano. Antes de fundar Casa Sobre la Roca ejerció como periodista y escritor, una trayectoria que le permitió construir un perfil público poco común entre los líderes religiosos del país, con capacidad de comunicación mediática y una narrativa doctrinal propia. Ese recorrido lo consolidó como una voz reconocida más allá de los círculos evangélicos.
La Iglesia Cristiana Integral Casa Sobre la Roca, con sede principal en Bogotá, se consolidó a lo largo de los años como una de las congregaciones cristianas de mayor convocatoria en Colombia, con presencia en distintas ciudades del país y vínculos con comunidades de fe en el exterior, según ha señalado la propia institución en sus comunicaciones oficiales. La congregación desarrolló programas de radio y televisión, publicaciones y actividades de formación teológica que trascendieron el ámbito estrictamente religioso.
Entre las primeras reacciones públicas figuró la del presentador de televisión Hernán Orjuela, quien se refirió al fallecimiento a través de su cuenta en la red social X. "Mi Pastor querido, Darío Silva Silva, ha fallecido. Gracias por tus enseñanzas y darme hace algunos años la ruta indicada para seguir a Jesús en tu iglesia Casa Sobre La Roca. Condolencias a tu amada esposa, Esther Lucía y familia entera", escribió Orjuela, quien acompañó el mensaje con una fotografía junto al fundador de la congregación.
El fallecimiento se inscribe en la historia reciente del cristianismo evangélico colombiano, un movimiento religioso que ha experimentado un crecimiento sostenido en el país desde finales del siglo pasado. Ese fenómeno ha ido acompañado de una creciente presencia de líderes religiosos en el debate público y, en ocasiones, en la contienda electoral, con la conformación de bancadas de origen confesional en el Congreso.
Un movimiento amparado por la Constitución de 1991
El peso público de las iglesias cristianas no católicas se apoya en el marco constitucional vigente. La Constitución de 1991 consagró la libertad de cultos y la igualdad entre confesiones, y puso fin al reconocimiento exclusivo que la Iglesia católica había tenido bajo el Concordato de 1887, suscrito entre el Estado colombiano y la Santa Sede. Sobre ese fundamento, el Ministerio del Interior mantiene un registro de entidades religiosas y espacios de diálogo con las distintas confesiones para reconocer su papel en la vida social del país.
Casa Sobre la Roca cuenta con una estructura de gobierno eclesiástico organizada en torno al Presbiterio General, instancia que firmó el comunicado de duelo y que tendrá un papel central en la definición del relevo institucional.
La muerte de Silva-Silva plantea a la congregación el desafío del recambio generacional, común a las iglesias construidas en torno a un liderazgo personal difícil de replicar. La continuidad de la membresía y de la proyección pública dependerá de la transición que defina el Presbiterio General en las próximas semanas.
Las condolencias por el fallecimiento del pastor se extendieron durante el fin de semana entre figuras públicas y miembros de la comunidad cristiana en Colombia. La propia iglesia, en su comunicado, rindió homenaje a la trayectoria del fundador y resaltó la huella que dejó a lo largo de los años en la enseñanza de la fe.
