El respaldo se produjo tras la alocución presidencial del domingo 13 de septiembre, en la que De la Espriella anunció la creación de un protocolo nacional para distinguir las protestas pacíficas de situaciones de violencia, vandalismo, flagrancia, peligro o alteraciones extraordinarias del orden público. Según lo planteado por el Gobierno nacional, la Fuerza Pública deberá intervenir en esos escenarios, mientras que las manifestaciones pacíficas quedarían al margen de cualquier actuación policial dentro de los recintos.
"Quiero sumarme a las declaraciones del presidente Abelardo De la Espriella sobre la intervención de la Policía en estas instituciones, cuando sea necesario recuperar el orden público, y lo haré con un mensaje claro: defendemos la autonomía universitaria (…) Pero también tenemos que cuidar a los estudiantes y lo que es de todos. Tenemos el deber de proteger sus instalaciones", declaró el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano.
Verano insistió en que la intervención policial debe coexistir con el respeto a la autonomía universitaria, consagrada en el artículo 69 de la Constitución de 1991, que reconoce a las universidades el derecho a darse sus directivas y regirse por sus propios estatutos. Ese principio ha limitado históricamente el ingreso de la Fuerza Pública a los campus sin autorización de las autoridades académicas. El gobernador defendió que las universidades sigan siendo espacios abiertos para la formación, la discusión y la expresión de posturas diversas.
"Ahí caben las ideas, las discusiones, las distintas posiciones y todo ese ímpetu de nuestros jóvenes por transformar las cosas", manifestó Verano al referirse al papel de las instituciones de educación superior en la construcción de una sociedad democrática.
El mandatario departamental también hizo un llamado a la protección de la infraestructura universitaria por parte de la Fuerza Pública, al considerar que se trata de bienes públicos destinados a garantizar las condiciones de aprendizaje de los estudiantes. La referencia tuvo un componente personal: Verano preside el Consejo Superior de la Universidad del Atlántico, institución pública con sede en Barranquilla.
"Cada espacio, por ejemplo, de la Universidad del Atlántico, se ha construido con mucho esfuerzo y mucho cariño, para que nuestros estudiantes tengan dónde aprender y sacar adelante sus sueños. Tenemos el deber de proteger sus instalaciones", agregó el gobernador, en referencia directa a la institución que dirige a través de su órgano de gobierno.
La tensión entre autonomía universitaria y presencia policial tiene antecedentes de larga data en Colombia. Las universidades públicas, entre ellas la Nacional y la del Atlántico, han sido escenario de enfrentamientos entre estudiantes y el Escuadrón Móvil Antidisturbios, y la definición de los límites del ingreso de la Fuerza Pública a los campus ha sido objeto de debate recurrente durante paros estudiantiles de las últimas décadas. La reciente actividad de la Fiscalía y la Policía en distintos frentes de orden público, como la baja de alias Niche en el sur de Bolívar confirmada por De la Espriella, enmarca el nuevo protocolo anunciado por la Casa de Nariño.
Verano cerró su intervención descartando cualquier contradicción entre el debate de ideas y el cuidado de los espacios físicos de las universidades.
"Podemos pensar distinto, debatir y defender nuestras ideas, sin olvidarnos de cuidar nuestra infraestructura universitaria", concluyó Verano.
