El acuerdo, aún sin oficializar, vincularía al zaguero por dos temporadas, con la posibilidad de extenderlo un año más en caso de que sus rendimientos acompañen. Lo inmediato, según trascendió, es que Barreiro pase los exámenes médicos reglamentarios, firme el contrato y quede a disposición del cuerpo técnico. Solo tras esos trámites —habituales en el futbol profesional colombiano antes de la inscripción de un jugador ante la Dimayor— el club podría anunciar la contratación de manera institucional.
El movimiento se produce en medio de una reestructuración del plantel de Millonarios, tras un primer semestre que la propia dirigencia calificó de decepcionante: el equipo quedó eliminado de forma prematura tanto de la Copa Sudamericana como de la Liga BetPlay Dimayor. Esa doble frustración llevó a la mesa directiva a replantear buena parte de la nómina antes del arranque del segundo semestre.
El fichaje respondería a una necesidad concreta en la zona central de la defensa. Según trascendió, la dirigencia identificó un déficit en ese sector, donde Andrés Llinás y Jorge Arias vienen de campañas que la interna del club considera por debajo de lo esperado. La experiencia de Barreiro en el exterior fue el factor que inclinó la decisión hacia su contratación.
Barreiro tendría un recorrido particular: sus inicios como profesional se dieron en Deportes Quindío hacia 2012, antes de pasar a Independiente Santa Fe en 2016. Desde allí dio el salto al futbol mexicano, donde permaneció cerca de una década vistiendo las camisetas de Atlas, Pachuca y Club León, equipo con el que fue campeón de la Primera División de México en 2020. De concretarse su llegada, Millonarios sería el tercer club colombiano en su carrera, después de Quindío y Santa Fe.
En su etapa mexicana también sumó títulos internacionales: la Leagues Cup de 2021 y la Liga de Campeones de la Concacaf de 2023, certámenes que lo ubican entre los defensores colombianos con mayor recorrido competitivo en el exterior dentro de la actual nómina embajadora.
Un mercado con seis altas y siete bajas
El mercado de pases de Millonarios para este segundo semestre suma seis incorporaciones confirmadas antes de la eventual llegada de Barreiro: Francisco Chaverra, Daniel Ruiz, Javier Burrai, James Aguirre, Andrey Estupiñán y Jhomier Guerrero, presentados públicamente por el club el 18 de julio. En sentido contrario, la dirigencia desvinculó a siete jugadores —Beckham Castro, Diego Novoa, Alex Castro, Jorge Hurtado, Nicolás Giraldo, Guillermo De Amores y Édgar Elizalde—, salidas que forman parte de la misma estrategia de depuración iniciada tras el cierre del primer semestre.
La dirección deportiva no descartaría nuevos movimientos antes del cierre de la ventana de transferencias. Según trascendió, existirían al menos tres nombres adicionales en una lista de posibles salidas, ya sea en calidad de préstamo o mediante venta definitiva a otros clubes.
El interés de Millonarios por futbolistas con recorrido en ligas extranjeras no es un fenómeno nuevo en el balompié colombiano. Desde hace más de una década, clubes como Santa Fe, Atlético Nacional y América de Cali han recurrido a la repatriación de jugadores curtidos en México, Argentina o Brasil como fórmula para elevar el nivel de sus plantillas, con resultados dispares según el caso. México se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales destinos de la diáspora futbolística colombiana.
De oficializarse el fichaje, Millonarios debería inscribir al defensor ante la Dimayor antes de ponerlo a disposición de Bustos, quien tendría que definir si lo incorpora de entrada al esquema titular o lo integra de manera progresiva mientras se adapta al ritmo de competencia local tras su prolongada estadía en el futbol mexicano.
Los montos del contrato, las cláusulas y la fecha exacta de presentación pública permanecen sin confirmación institucional por parte del club capitalino.
