El acto de Cerdedo-Cotobade es cita fija en el calendario del PP para marcar el rumbo del curso tras el verano. Este año Feijóo eligió la crisis de Ceuta como eje central de su intervención. «¿Cómo vamos a aceptar que la mayor crisis de integridad territorial en siglos no tenga ninguna consecuencia?», se preguntó ante los asistentes, en un discurso que combinó la crítica a la gestión gubernamental con anuncios de acción política y judicial. El PP, avanzó, ejercerá su derecho a personarse en la causa abierta en la Audiencia Nacional. «Los responsables del abandono tendrán que comparecer y rendir cuentas ante la Justicia», afirmó.
La personación como acusación popular es una figura contemplada en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que permite a partidos y asociaciones constituirse como parte en procedimientos de relevancia pública. Su empleo cuenta con numerosos precedentes en la vida política española desde la Transición. Su efecto práctico es limitado —no sustituye a la instrucción judicial ni al Ministerio Fiscal—, pero otorga a la parte personada acceso al sumario y capacidad de proponer diligencias.
Feijóo reprochó al Ejecutivo el tiempo transcurrido hasta la adopción de medidas como la declaración de emergencia nacional, la activación de un mando único, la petición de refuerzos a Frontex —la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas— y el anuncio de ampliación de plantilla en las unidades de extranjería. Cifró en un mes ese retraso y sostuvo que las medidas «copian las propuestas del PP». «España vive una crisis de una magnitud sin precedentes, que afecta a la propia existencia de la nación», aseveró, antes de resumir la respuesta gubernamental como «cerrar por vacaciones, dejar la música del verano y abandonar Ceuta».
El líder popular reclamó además la comparecencia de la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en el Senado. Conforme al Reglamento de la cámara, el Senado puede solicitar la presencia de altos cargos del Estado en comisión, si bien la comparecencia de responsables de los servicios de inteligencia se somete a las cautelas propias de la información clasificada. «Alguien miente y yo creo que mienten todos, pero vamos a saberlo», advirtió Feijóo, en una acusación genérica sin especificar qué actores habrían faltado a la verdad ni sobre qué extremos.
En intervenciones anteriores, fuentes del Ejecutivo han defendido que la gestión de la crisis se ajusta a los protocolos de coordinación con Marruecos y la Unión Europea, y han atribuido buena parte de la presión migratoria a factores externos ajenos al control directo del Estado español.
La crisis de Ceuta remite, en su dimensión histórica, al precedente de mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas cruzaron la frontera en apenas 48 horas tras una relajación temporal de los controles marroquíes, episodio que derivó en una crisis diplomática entre Madrid y Rabat. Aquel precedente se resolvió por vía diplomática sin que se derivaran consecuencias judiciales de la magnitud que ahora reclama el PP.
Más allá de Ceuta, Feijóo lanzó lo que definió como una campaña adelantada. «El sanchismo ya está acabado, pero ahora hay que certificar su defunción en las urnas, no hay otro lugar», proclamó. No consta a fecha de hoy una convocatoria electoral: el calendario constitucional fija la legislatura hasta 2027, salvo disolución anticipada de las Cortes, prerrogativa que la Constitución atribuye al presidente del Gobierno.
El líder popular reivindicó una «reconstrucción» comparable, según sus palabras, a la vivida tras la Transición, y desgranó un decálogo de compromisos: «limpieza, decencia, honestidad e instituciones respetables», seguridad «en las calles, en las fronteras, en los hogares» y recuperación del funcionamiento de los servicios públicos. No concretó medidas legislativas ni plazos, que quedaron formulados como principios programáticos de cara al curso.
«No me conformo con ganar, me comprometo a merecer ganar», señaló Feijóo, que aspiró a una mayoría suficiente para gobernar «con la contundencia necesaria para que no puedan gobernar los que han perdido». La alusión remite al escenario de pactos posterior a las elecciones generales de julio de 2023, cuando el PP fue la lista más votada pero no logró los apoyos para la investidura, que finalmente recayó en Pedro Sánchez.
El Ministerio del Interior no ha facilitado hasta la fecha cifras oficiales actualizadas sobre el número de personas que habrían cruzado la frontera de Ceuta en las últimas semanas, por lo que la magnitud exacta de la crisis a la que alude Feijóo no puede contrastarse con datos oficiales disponibles en el momento de esta información.
El curso político que arranca este fin de semana estará marcado por la instrucción de la causa en la Audiencia Nacional, cuyo desarrollo determinará si se identifican responsabilidades administrativas o penales concretas, y por la eventual comparecencia de la directora del CNI en el Senado, que de producirse requeriría la tramitación ante la Mesa de la cámara alta. El Gobierno no ha anunciado por ahora una respuesta específica a los anuncios realizados este sábado por el líder de la oposición.

