El municipio enfrenta desde hace meses episodios de escasez que han obligado a recurrir a carrotanques como medida de contingencia. La Gobernación sostiene que la respuesta de fondo pasa por diversificar las fuentes de suministro, en un momento en que los cuerpos de agua superficiales muestran niveles reducidos. El plan, según la información entregada por el departamento, se ejecuta a través de EPC en coordinación con la alcaldía y el prestador local del servicio.
La apuesta más visible son los pozos de aguas subterráneas. El de Cartagenita cuenta con una inversión de $4.807 millones, financiada con recursos conjuntos del municipio y el departamento. El de La Guapucha, según la información entregada por la Gobernación, registra un avance del 70 % y ha alcanzado una profundidad de 433 metros. A ambos se sumará un tercer pozo en Tierra Grata, para cuya prospección se han proyectado $4.500 millones.
La búsqueda de agua subterránea no es un proceso inmediato. Antes de que un pozo pueda entrar en operación para suministro de agua potable, la Gobernación ha indicado que deben realizarse perforaciones exploratorias, pruebas hidráulicas, análisis de calidad y estudios hidrogeológicos que determinen si la fuente es apta para el consumo humano. Ese procedimiento técnico explica por qué, pese al avance de La Guapucha, el municipio sigue dependiendo de medidas transitorias.
Entre esas medidas figura un convenio administrativo por $600 millones suscrito para que la empresa de servicios públicos contrate un carrotanque de carácter permanente en Facatativá, mientras se concretan las soluciones estructurales. Según la Gobernación, ya se han realizado 30 jornadas de abastecimiento con carrotanques, en las que se entregaron 1.078 metros cúbicos de agua —más de un millón de litros—, además de seis atenciones con equipos de succión-presión y la disposición de dos carrotanques doble troque como parte de la contingencia.
El plan también contempla el fortalecimiento del sistema de acueducto existente, con $3.950 millones destinados a estudios y diseños para el sector de Cartagenita, la optimización de los sistemas de almacenamiento en Pueblo Viejo y recursos para la construcción de la línea Deudoro Aponte–PTAP La Guapucha, obra orientada a ampliar la capacidad de tratamiento y distribución del municipio.
A la infraestructura de suministro se suma un componente de saneamiento, con $5.277 millones en obras que incluyen colectores y proyectos de alcantarillado en distintos sectores de Facatativá. En Cartagenita, EPC ya ejecutó una fase del colector Cartagenita-Manablanca, con una inversión superior a $2.474 millones, mientras avanza la culminación de la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) de Cartagenita, con un aporte de $11.500 millones proveniente del Gobierno nacional.
La situación de Facatativá no es un caso aislado en la Sabana de Bogotá. Varios municipios de Cundinamarca han reportado en los últimos años presiones sobre sus fuentes de abastecimiento asociadas a la variabilidad climática y al crecimiento poblacional de la región, lo que ha llevado a las autoridades departamentales a impulsar estudios de aguas subterráneas como complemento a las fuentes superficiales tradicionales.
El uso de pozos profundos como alternativa de abastecimiento tiene antecedentes en otras zonas del país afectadas por sequías prolongadas, como La Guajira, donde la exploración de acuíferos ha sido parte de la respuesta institucional ante la escasez estructural de agua. La diferencia en el caso de Facatativá es que se trata de una medida complementaria a una red de acueducto ya consolidada, y no de una solución única frente a la ausencia de infraestructura.
La Gobernación de Cundinamarca ha insistido en que el objetivo de fondo es que el municipio no dependa exclusivamente de la lluvia o de las reservas superficiales cuando se presente una nueva temporada de escasez, un fenómeno que en el país suele agudizarse durante los periodos secos asociados al fenómeno de El Niño.
El seguimiento a estas obras quedará en manos de EPC, la alcaldía de Facatativá y el prestador local del servicio de acueducto, encargados de reportar los avances de los pozos y las obras de saneamiento en los próximos meses. La entrada en operación de los pozos de Cartagenita y La Guapucha, así como el resultado de la prospección en Tierra Grata, marcarán si la estrategia logra reducir de manera sostenida los episodios de desabastecimiento que ha vivido el municipio.
