La columna 'Esta vez fue otro y hay que comprenderlo', firmada por Alfredo Relaño y publicada en la sección 'Al otro lado del espejo' de El Hemiciclo, plantea un argumento central: cuando la responsabilidad de un hecho recae sobre un tercero, la respuesta adecuada es la comprensión antes que la condena. El texto se inscribe en el género de la tribuna personal, en la que el autor razona desde su propia perspectiva sin identificar explícitamente a los protagonistas del episodio que motiva la reflexión.
La tesis de Relaño y su punto de partida
Relaño sostiene, según se desprende del material disponible, que existe una tendencia extendida a exigir responsabilidades a quienes ocupan el centro de un suceso cuando la autoría o la causa directa corresponde a otra persona. La columna defiende que esa lógica, aplicada sin matices, resulta injusta y que el ejercicio de la comprensión constituye una respuesta más proporcionada. El columnista no aporta, al menos en la parte verificada, cifras ni fuentes documentales para sustentar ese argumento: la fuerza de la pieza reside en la argumentación moral, recurso propio y legítimo del género de opinión.
La distinción entre responsabilidad directa y responsabilidad derivada tiene una larga tradición en el debate ético y jurídico. En el ámbito del Derecho, el Código Civil español —artículo 1902 y siguientes— regula la responsabilidad extracontractual y exige un nexo causal entre la acción u omisión y el daño producido; la ausencia de ese nexo, o su atribución errónea, es precisamente la situación que, en términos cotidianos, Relaño parece describir en su columna.
El género de opinión y sus reglas propias
La tribuna firmada opera bajo reglas distintas a las de la información: el autor no está obligado a la exhaustividad factual, sino a la coherencia argumental y a la identificación de su posición. Organismos como la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y el Consejo de la Información de Cataluña recogen en sus códigos deontológicos que la opinión debe presentarse como tal, claramente separada de los hechos, pero no exigen al columnista el aparato documental que sí es preceptivo en la crónica o el reportaje. 'Al otro lado del espejo' cumple esa condición al adscribirse explícitamente a la sección de Opinión.
La columna no identifica a las partes implicadas en el episodio concreto que la motiva, lo que impide aplicar el principio de audiencia a los afectados o contrastar las posiciones en liza. Este diario deja constancia de ese límite: ninguna de las partes no identificadas en el texto original ha podido ser consultada para esta reelaboración, y por tanto no consta réplica alguna atribuible a persona o institución determinada.
Un debate con precedentes en el columnismo español
El argumento de Relaño no es nuevo en el columnismo deportivo y cultural español. La pregunta sobre a quién corresponde asumir las consecuencias de un error ajeno reaparece de forma cíclica en la opinión pública, con especial intensidad en contextos de alta visibilidad mediática —competiciones deportivas, crisis institucionales, accidentes con múltiples actores— donde la asignación pública de culpas tiende a simplificarse. La prensa española de referencia ha abordado ese fenómeno al menos desde la transición democrática, cuando el debate sobre la responsabilidad política colectiva frente a la individual se instaló en la agenda editorial.
El precedente más directo en el propio género es la larga tradición de columnas que, frente a la presión del relato dominante, defienden una lectura más pausada de los hechos. En el periodismo deportivo español, del que Relaño procede, ese ejercicio tiene ejemplos documentados desde los años ochenta, cuando la figura del cronista que contrariaba el consenso de tribuna adquirió carta de naturaleza en cabeceras como otro medio, donde el autor desarrolló la mayor parte de su trayectoria.
Lo que el material no permite verificar
El cuerpo íntegro de la columna no ha sido facilitado para esta reelaboración. En consecuencia, no constan los argumentos desarrollados por Relaño más allá del título y la adscripción de sección, ni los datos o ejemplos concretos que el autor pudiera manejar, ni las posiciones de terceros a las que la pieza pudiera referirse. Este diario aplica su protocolo editorial habitual: ningún dato, cita o atribución que no figure en el material verificado ha sido incorporado a esta reelaboración.
La ausencia de fecha de publicación explícita en el material facilitado impide situar la columna en su contexto de actualidad inmediata. La redacción ha solicitado el texto completo y la documentación de respaldo al autor y a la sección correspondiente para poder abordar, en su caso, una versión ampliada con los estándares de verificación que los lectores de El Hemiciclo tienen derecho a exigir.
Próximos pasos y plazo de publicación
Una vez recibido el cuerpo íntegro de la tribuna, la redacción evaluará si el episodio que la motiva requiere contraste con fuentes primarias o si, por su naturaleza estrictamente ensayística, la pieza puede publicarse bajo los criterios habituales del género de opinión. En el primer caso, el proceso de verificación y eventual solicitud de réplica a las partes identificadas se completará antes de la siguiente edición disponible. En el segundo, la columna de Relaño se incorporará a 'Al otro lado del espejo' en los términos acordados con el autor.


