Para González Compeán, su permanencia al frente de la organización no es la prioridad: lo que busca es garantizar que la máxima categoría del automovilismo siga corriendo en territorio mexicano. El directivo vincula el valor del evento con la proyección internacional de la Ciudad de México, donde el Gran Premio, dijo, representa una oportunidad para mostrar al país en el extranjero.
"Tal vez, ya no estoy al frente de esto, pero me gustaría que fuera muchos años, porque creo realmente que le trae un valor muy importante, sobre todo de derrama económica y de presencia de México en el extranjero en imagen. Eso es muy positivo para la ciudad", ponderó Federico González Compeán, director del Gran Premio de México.
El Autódromo Hermanos Rodríguez ha sido sede del Gran Premio desde su retorno al calendario en 2015, tras más de dos décadas de ausencia: la última carrera previa se había disputado en 1992. Desde ese regreso, la fecha mexicana se ha consolidado como una de las de mayor asistencia de la temporada, un activo que organizadores y autoridades capitalinas han esgrimido ante la organización internacional en cada renovación.
Argentina y África, entre los interesados
González Compeán advirtió que conseguir y conservar una fecha será cada vez más complejo, ante el interés creciente de otras sedes por sumarse o regresar a la categoría.
"Cada vez está más competido. Hoy, existe África, Barcelona va a alternar con Spa [Francorchamps]. Desde luego que Argentina está levantando la mano, porque quiere su Gran Premio, Brasil lo tiene muy afianzado", analizó González Compeán.
El panorama descrito retrata una Fórmula Uno en expansión, con la organización que encabeza Domenicali evaluando mercados emergentes y rotando sedes tradicionales europeas para dar cabida a nuevos circuitos. Esa dinámica obliga a México a competir no solo con cifras de asistencia, sino con garantías financieras y de infraestructura para sostener el lugar que ocupa desde hace más de una década. El calendario de la categoría, fijado por la organización comercial y la FIA, limita el número de carreras por temporada, lo que agudiza la pugna entre las sedes candidatas.
Pese a ese escenario de mayor competencia, el directivo mantuvo un tono optimista sobre las posibilidades de renovación, al calificar al evento capitalino como "un proyecto ganador". La actividad deportiva mexicana vive un otoño cargado: en paralelo, Pumas pelea su clasificación a la Liguilla del Apertura 2026 y el béisbol nacional sigue la Serie Mundial.
La definición sobre la continuidad del Gran Premio dependerá de las conversaciones que González Compeán busca sostener con Domenicali antes de que concluya el contrato vigente en 2028. El directivo insistió en que el objetivo central es que la categoría permanezca en el país, más allá de quién encabece la organización del evento en los próximos años.
