Hace justo un año, los socialistas presentaron una moción para instar al alcalde del PP, Jaime Martínez, a iniciar los trámites de hermanamiento entre Palma y Gaza, con el argumento de mostrar solidaridad con la población palestina. El texto sostenía que la alianza permitiría desplegar proyectos en salud, educación y cooperación técnica y abrir «oportunidades de apoyo mutuo y de respuesta compartida ante la crisis humanitaria que vive Gaza».
«No podemos seguir mirando hacia otro lado, Palma es y tiene que seguir siendo una ciudad de acogida, una ciudad que defiende la justicia y los derechos humanos», reivindicaba el PSOE de Palma en el texto de aquella moción.
Un año después, ni el grupo socialista ni sus antiguos socios de gobierno —Més y Podemos, ahora en la oposición— han registrado propuesta alguna sobre la situación en Ceuta en el pleno de septiembre. En el régimen local, una moción es el instrumento con que un grupo eleva al pleno una declaración institucional o insta al equipo de gobierno a actuar; su presentación depende exclusivamente de la voluntad de cada formación.
El desencuentro entre Negueruela y el alcalde Jaime Martínez viene de atrás. En agosto, el candidato socialista decidió no acudir a la concentración de apoyo a Ceuta celebrada en Palma, al considerar que la convocatoria tenía carácter «partidista». Meses antes, Negueruela había criticado al regidor por no autorizar una quedada vecinal festiva en la plaza de Cort, el mismo emplazamiento donde sí se permitió la concentración de solidaridad con la ciudad autónoma.
Al arrancar el curso político, el candidato socialista cuestionó el enfoque del alcalde sobre la crisis ceutí.
«El alcalde ha centrado su mensaje sólo en lo que ha sucedido en Ceuta, dejando de lado qué le preocupa a la gente», afirmó Iago Negueruela, candidato del PSOE a la alcaldía de Palma.
La crisis fronteriza tuvo su momento más agudo los días 30 y 31 de julio y provocó respuestas institucionales dispares. El Gobierno central elevó a 10.000 las plazas de acogida en Ceuta y fijó el mando único a fin de año, mientras que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, acusó a Pedro Sánchez de «indolencia arrogante» en su gestión de la crisis.
Los hermanamientos entre municipios españoles y ciudades extranjeras son una práctica habitual desde los años cincuenta, sin efectos jurídicos vinculantes y de contenido esencialmente simbólico y de cooperación. El pleno de septiembre del Ayuntamiento de Palma se cerró sin que constara moción alguna relativa a la situación en Ceuta.