La caída de líneas responde al Registro Obligatorio de Líneas, a la depuración de accesos inactivos por parte de los operadores y al fin de programas de conectividad gratuita que durante los últimos años habían engrosado las bases de usuarios. Telcel, la filial móvil de América Móvil y operador dominante del mercado, registró en el periodo la mayor caída trimestral de líneas de su historia, mientras que los operadores móviles virtuales (OMV) lograron un crecimiento de 3.5% respecto al trimestre anterior.
El ajuste se concentró en el segmento de prepago, cuya base cayó 6.5% anual hasta 120.7 millones de líneas, en tanto que el pospago creció 9.9% hasta 28.9 millones de accesos. Esta recomposición resulta relevante porque los contratos de pospago generan ingresos más previsibles para los operadores y una relación comercial de mayor permanencia con los usuarios, lo que explica en parte la disociación entre la caída de volumen y el alza de ingresos.
Los servicios móviles aportaron 73.4% de los ingresos totales del trimestre, con un crecimiento de 5.4%, mientras que la venta de equipos avanzó 7.6%. El ingreso promedio por usuario (ARPU) subió 7.0% anual hasta $154.4 pesos mensuales, un repunte que se atribuye en buena medida a la salida de líneas de bajo consumo del padrón, más que a un incremento generalizado del gasto de los usuarios.
El reacomodo de accesos coincide con dos operaciones que podrían redefinir la estructura competitiva del sector de telecomunicaciones en México. Grupo Televisa y Fintech Holdings anunciaron un acuerdo para adquirir AT&T México, mientras que Telefónica México se encuentra en proceso de venta a Melisa Acquisition, consorcio integrado por OXIO y Newfoundland Capital Management.
Para Televisa, incorporar una operación móvil con infraestructura propia ampliaría su capacidad de ofrecer paquetes de cuádruple play que integren telefonía móvil, banda ancha fija, televisión de paga y telefonía fija, complementados con los contenidos de su plataforma de streaming ViX. El desenlace de ambas operaciones dependerá de su conclusión formal y de las estrategias que adopten los nuevos propietarios una vez consumadas las transacciones.
Del volumen al gasto del hogar
La relevancia de estas operaciones no se limita al cambio de propietarios, sino a la posibilidad de acelerar modelos de negocio crecientemente convergentes. Bajo ese esquema, la competencia entre operadores se desplazaría progresivamente de la captura de usuarios individuales hacia la disputa por una mayor proporción del gasto total de los hogares mexicanos en telecomunicaciones. Factores como la calidad de la red, la integración de plataformas digitales y la capacidad comercial para ofrecer soluciones empaquetadas adquirirían un peso creciente frente a la tradicional guerra de precios por línea.
La reconfiguración del mercado móvil se da en un periodo de reacomodo más amplio del sector digital y de los servicios al consumidor, que incluye desde la expansión de plataformas como la Brigada de Belleza Itinerante hasta los convenios institucionales en materia de conectividad. La depuración del padrón de líneas, derivada del Registro Obligatorio, marca un antes y un después en cómo se mide la salud de una industria antes evaluada casi exclusivamente por volumen de accesos.
Los resultados del tercer trimestre indican que el desempeño del mercado móvil ya no puede medirse exclusivamente por el número de líneas activas. La prueba para los nuevos participantes, una vez cerradas las operaciones de AT&T México y Telefónica México, será traducir la integración de servicios en inversión, ofertas más competitivas y mejoras de calidad que se traduzcan en beneficios tangibles para los consumidores.
