Detrás de las guardias y los turnos extendidos que forman parte de la rutina hospitalaria, los médicos en formación describen jornadas que, según Nicolás García, presidente de la Fenameri, pueden superar las 32 horas continuas. García detalló que hay quienes deben presentarse entre las 4:30 y las 5:00 de la mañana y permanecer en el centro hasta las 7:00, 8:00 o 9:00 de la noche, y que en los casos extremos un médico puede comenzar su jornada a las 4:00 de la mañana de un lunes y salir entre las 6:00 y 8:00 de la noche del martes.
García señaló que en determinados casos los médicos en formación pasan el día con solo dos comidas o sin cenar, una circunstancia que la federación ubica entre las quejas más recurrentes de internos y residentes en los hospitales públicos.
Después del maltrato y el hostigamiento, la segunda causa de denuncia más frecuente es el incumplimiento de horas, turnos y descansos, con 20 casos, el 29% del total. Los reportes recogen además siete irregularidades administrativas, tres casos de acoso u hostigamiento sexual, tres por incumplimiento del programa de formación, dos por corrupción o conflicto de interés, dos por represalias tras un reporte previo y uno por discriminación. Todos los casos corresponden a hospitales públicos.
Resolución 248 sobre Cirugía General
El problema también ha sido documentado por el Ministerio de Salud (Minsa). La Comisión Nacional de Docencia de Médicos Residentes e Internos, instancia encargada de supervisar la formación médica, suspendió temporalmente en agosto de 2026 la apertura de nuevas plazas de residencia de Cirugía General en el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid de la Caja de Seguro Social, tras identificar lo que calificó de "hallazgos inadmisibles" en el programa, según consta en la Resolución No. 248, del 6 de agosto de 2026, a la que tuvo acceso La Prensa.
Entre esos hallazgos, la Comisión documentó denuncias de acoso laboral entre médicos residentes que fueron comprobadas y sancionadas administrativamente por la Dirección de Recursos Humanos del complejo hospitalario, ocurridas, según el propio documento, "sin intervención de sus formadores". La resolución también registró un aumento en las renuncias de residentes en los últimos años y reiteradas solicitudes de cambio de unidad formadora por incumplimiento del Programa de Cirugía General, lo que llevó a la Comisión a disponer el traslado de cinco residentes de primero y segundo año hacia otros centros.
Ginecología y Medicina Interna, las más señaladas
De los 69 casos vinculados a internos y residentes, 31 fueron reportados por los propios internos, 16 por residentes, 13 por personal externo, cinco por docentes y cuatro por otros trabajadores de los centros. Por servicios, Ginecología y Obstetricia concentra 16 reportes, Medicina Interna 13 y Cirugía General 12, seguidos de Pediatría con ocho y la Dirección o Departamento de Dirección con cinco. En cuanto a la gravedad, 23 casos fueron clasificados como de alta gravedad, 14 como críticos y 32 como de gravedad media.
García advirtió que no todas las personas que atraviesan situaciones de maltrato llegan a denunciarlas por temor a las consecuencias dentro de los propios centros de formación.
"Se aguanta su maltrato y se aguanta una serie de situaciones que vive en su formación como médico", sostuvo Nicolás García, presidente de la Federación Nacional de Médicos Residentes e Internos (Fenameri).
La federación vincula estas condiciones con un deterioro de la salud mental entre los médicos en formación. Según los casos que ha identificado, 22 médicos en entrenamiento requirieron hospitalización en servicios públicos de psiquiatría durante 2025, mientras que en materia de intentos de suicidio contabilizó seis casos en 2026 y cuatro en 2025, cifras que, aclaró la propia organización, corresponden solo a los casos detectados y no necesariamente representan la totalidad de situaciones ocurridas. La Fenameri sostiene que mantiene una red de apoyo con hospitales y centros de formación que incluye trabajo social y psicología, además de asesoría legal en casos con posibles implicaciones penales, como el acoso sexual.
El debate sobre las condiciones de la formación médica en Panamá viene de atrás: un artículo reciente cuestionó reducir de dos a un año el internado médico en el país. García explicó que la Fenameri da seguimiento a las denuncias, realiza sus propias investigaciones y, cuando corrobora los hechos, eleva formalmente los casos ante las autoridades competentes.