El tribunal, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, cerró así la vista oral de una causa que investiga el fallecimiento del exfutbolista, ocurrido el 25 de noviembre de 2020 por una insuficiencia cardíaca que, según la acusación pública, fue precedida de "una agonía de hasta 12 horas". La fiscalía sostiene que el desenlace era previsible y que la actuación del equipo médico que atendía a Maradona fue "deficiente, ineficiente e indiferente".
El presidente del tribunal, Alberto Gaig, visiblemente conmovido, dio por concluido el debate y agradeció la labor de todas las partes en un proceso que calificó de "particularmente extenso, complejo y de repercusión pública". Gaig explicó que la demora hasta diciembre para leer el fallo responde a la necesidad de disponer de un "plazo suficiente y razonable" para estudiar el amplio material probatorio reunido durante la causa.
Antes de que los jueces se retiraran a deliberar, cuatro de los acusados que permanecen en el banquillo ejercieron su derecho a la última palabra. La psiquiatra Agustina Cosachov y el neurocirujano Leopoldo Luque expresaron su pesar por la muerte del exfutbolista; Luque, además, defendió su inocencia. El enfermero Ricardo Almirón describió su situación como una "pesadilla" y pidió recuperar la libertad para poder mantener a su familia, mientras que el coordinador de enfermeros, Mariano Perroni, manifestó su apoyo a los allegados de Maradona. Los procesados Carlos Díaz y Nancy Forlini optaron por no declarar en este tramo final.
La vista también dio voz a las hijas del exfutbolista. Jana Maradona agradeció el trabajo de la Fiscalía y reclamó "verdad y justicia" para su padre. Dalma Maradona denunció haber tenido que escuchar "horrores y barbaridades" sobre ella a lo largo del proceso y defendió la autenticidad de los audios incorporados como prueba en la causa.
"Entiendo que mucha gente diga que hay que olvidarse de que es Maradona (.) Pero se merece justicia como cualquier persona", afirmó Dalma Maradona entre lágrimas ante el tribunal.
A la salida de los juzgados de San Isidro, Dalma Maradona reiteró su pedido de justicia y describió el desgaste emocional del proceso para la familia. Contó que su hija Azul, de cuatro años, le preguntó si ella iba a "ir al cielo" porque allí está su abuelo. Valoró que la sentencia se conozca todavía este año y agradeció el respaldo recibido por parte de la gente en la calle. También recordó que, en una fase de la instrucción, se intentó atribuir responsabilidades penales a ella y a su hermana Gianinna. "Necesito abrazarlo (.) nos falta", concluyó visiblemente afectada.
El proceso ya arrastra una demora que lo obligó a empezar de cero. El primer juicio fue anulado y reprogramado para 2025 después de descubrirse que la magistrada que entonces llevaba la causa trabajaba paralelamente en una serie documental sobre el caso, lo que forzó a reiniciar el procedimiento ante un nuevo tribunal. Esa anulación conecta con otros procesos de alto perfil en Tribunales marcados por incidencias procesales, como el que llevó a la Audiencia Nacional a mantener en prisión a Milojevic, líder de los Tribuns, por riesgo de fuga.
Con la causa vista para sentencia y tras la absolución de Di Spagna, los seis acusados restantes esperarán hasta el 22 de diciembre para conocer si el TOC N.º 7 de San Isidro los declara responsables penalmente de la muerte del exfutbolista.