Le Senne precisó que las candidaturas al Congreso «se deciden en Madrid» por parte del Comité Ejecutivo Nacional, si bien la dirección balear trasladó su valoración antes de que se cerrara la lista. Preguntado de forma directa por el futuro de Campos, que ya había anunciado su intención de regresar a la política autonómica, el dirigente evitó aventurar un desenlace.
«No le puedo desvelar el futuro de Jorge Campos ni el mío propio, porque no lo sé», afirmó Gabriel Le Senne, presidente del Parlament y de Vox en Baleares.
La cabeza de lista al Congreso será Maribel Cerezo, cuya designación se conoció el miércoles. Le Senne subrayó su perfil «joven, científico y académico» y lo presentó como un valor diferencial dentro de la oferta electoral del partido: «Contar con una científica es interesante».
El tercer lugar de la candidatura recaerá en Melina Merki, abogada, vicepresidenta de Vox Baleares y coordinadora del grupo parlamentario, a quien Le Senne considera una de sus personas de mayor confianza desde que asumió la dirección de la formación en las islas. La definió como su «mano derecha en el partido» y destacó de ella «una gran capacidad de trabajo».
Sobre el Senado, Le Senne sí expresó su deseo de que Vox y el Partido Popular alcancen un acuerdo de ámbito nacional para concurrir juntos en esa cámara, una posibilidad que vinculó a declaraciones previas del líder de Vox, Santiago Abascal.
«Deseo que lleguemos a algún acuerdo. Santiago Abascal ha dicho que vamos a tener altura de miras y creo que al final se llegará a un acuerdo», sostuvo Le Senne.
El presidente de Vox Baleares calificó ese eventual entendimiento como «bueno para España» y reivindicó el papel del Senado como cámara de fiscalización y contrapeso frente al Gobierno. La reordenación de las listas baleares coincide con una fase de precampaña que también lleva a dirigentes del partido a recorrer el archipiélago, como hará Abascal en su gira por Menorca, Mallorca e Ibiza este fin de semana.
El sistema electoral español atribuye a cada partido la potestad de ordenar sus candidaturas, que se presentan por circunscripción provincial ante las juntas electorales dentro de los plazos fijados por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. La decisión sobre quién encabeza cada lista corresponde a los órganos de dirección estatales, lo que explica que la última palabra sobre el caso Campos se haya tomado, según Le Senne, en Madrid.