El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) fijó la hora del movimiento sísmico pasadas las 22.30, hora local, con una profundidad de 18 kilómetros, un dato relevante porque los terremotos someros —los que se originan a menos de 70 kilómetros de la superficie— suelen causar daños más severos que los de foco profundo al liberar la energía más cerca de las zonas habitadas.
El organismo estadounidense calcula que alrededor de 111.000 personas sintieron temblores de intensidad moderada a severa en la zona afectada, una meseta de altitud elevada y baja densidad poblacional donde las construcciones tradicionales, a menudo de adobe y piedra sin refuerzo sísmico, resultan especialmente vulnerables ante movimientos de esta magnitud.
Nagqu es una prefectura situada en el norte de la región autónoma del Tíbet, a una altitud media superior a los 4.500 metros, lo que la convierte en una de las zonas habitadas más elevadas del mundo. La meseta tibetana se asienta sobre una de las regiones sísmicamente más activas del planeta, producto de la colisión continua entre la placa india y la placa euroasiática, el mismo proceso geológico que da origen a la cordillera del Himalaya.
Esa convergencia tectónica ha generado históricamente terremotos de gran magnitud en la región. En abril de 2015, un seísmo de magnitud 7,8 con epicentro en Nepal, al otro lado de la cordillera, causó cerca de 9.000 muertos y dejó daños estructurales que se extendieron hasta zonas fronterizas del Tíbet. En enero de 2025, otro terremoto en la misma región tibetana dejó un centenar de víctimas mortales, lo que confirma la recurrencia de episodios sísmicos de gravedad en esta franja del territorio chino.
El terreno montañoso y la escasa densidad de carreteras suelen dificultar el acceso de los equipos de emergencia en las primeras horas tras un seísmo de esta envergadura en las zonas más aisladas de la prefectura. La región del Tíbet, bajo administración directa de Pekín desde 1951 y declarada región autónoma en 1965, cuenta con un sistema de gestión de catástrofes centralizado que depende en última instancia del Ministerio de Gestión de Emergencias chino, el organismo encargado de coordinar despliegues militares y civiles ante desastres naturales de gran escala en todo el país.
El balance de 16 fallecidos y 32 heridos difundido por Xinhua podría variar en las próximas horas, como suele ocurrir en este tipo de catástrofes cuando los equipos de rescate logran acceder a las zonas más remotas y evalúan con mayor precisión el alcance de los más de 300 inmuebles derrumbados.