El proyecto, firmado por el arquitecto José María Riera Erasmo, plantea la rehabilitación integral del edificio existente, que ocupa 527 metros cuadrados entre construcción y terrazas, sin alterar la estructura portante ni ampliar el volumen edificado. La actuación más visible será la eliminación del muro parapeto que hoy separa la plaza del mar y su sustitución por una fachada de vidrio de alta eficiencia, apoyada sobre la estructura metálica existente, con la que se busca recuperar las vistas marítimas desde el espacio público e integrar el edificio en el entorno de Es Jonquet, catalogado como Bien de Interés Cultural.
El nuevo establecimiento operará bajo la marca Barítimo, nombre que recupera el legado del histórico bar Marítimo, en funcionamiento desde 1951 en ese mismo enclave del Paseo Marítimo. El concepto gastronómico se define como un restaurante mediterráneo de servicio continuado que reincorporará platos identitarios de la cocina local, entre ellos el variat mallorquí. El local tendrá un aforo total de 198 personas, repartidas entre comedores interiores, un espacio reservado, la barra y las terrazas exteriores.
Más allá de la fachada, el proyecto incorpora un paquete de medidas de descarbonización con el que el inmueble pasaría de una calificación energética F a una A, con el objetivo declarado de convertirse en un edificio de consumo casi nulo (nZEB) y alcanzar cero emisiones directas. La cocina sería 100% eléctrica, lo que eliminaría el uso de gas, mientras que la climatización y la producción de agua caliente se resolverían mediante aerotermia con recuperación de calor. En la cubierta se instalaría un pavimento fotovoltaico transitable destinado al autoconsumo energético del local.
El establecimiento sería libre de plásticos de un solo uso desde su apertura y garantizaría la accesibilidad universal en planta baja, a cota cero con la plaza Santo Domingo de la Calzada. La propuesta incluye además compromisos de carácter social, como la inclusión laboral de personas con discapacidad y la contratación de personal local.
La inversión comprometida por Marport Sunbeach S.L. asciende a 1.042.000 euros, según la propuesta seleccionada por el Consejo de Administración del organismo portuario. Las obras de rehabilitación tendrían un plazo de ejecución estimado de 24 semanas, lo que permitiría la apertura del nuevo local coincidiendo con la temporada de verano.
El arrendamiento patrimonial es la fórmula por la que la APB cede la explotación de un inmueble de su dominio público a un operador privado durante un plazo determinado a cambio de un canon, sin transferir la titularidad. El organismo, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de Puertos del Estado, gestiona bajo este régimen los locales de restauración vinculados al puerto de Palma.
La operación se enmarca en la renovación de los espacios de restauración del dominio público portuario balear, una línea de actuación que en los últimos años ha alcanzado a distintos locales del litoral sometidos a concesión o arrendamiento patrimonial. El Paseo Marítimo de Palma, uno de los frentes turísticos más transitados de la ciudad, concentra buena parte de esa renovación de locales frente al mar, en una dinámica de reapropiación del espacio costero que también late en debates urbanos como el que plantea Collboni sobre el centro histórico de Barcelona.

