|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Guterres reprocha a Colombia falta de concreción sobre el Acuerdo de Paz
  2. El Pentágono anuncia que retransmitirá en directo el fusilamiento del autor de Fort Hood
  3. El caso Amazon de 2001 vuelve como espejo de las 'startups' españolas

El Gobierno atribuye al CNI el fallo en la respuesta a la avalancha de Ceuta

Los documentos desclasificados situarían en los servicios de inteligencia la falta de anticipación sobre la magnitud de la entrada masiva del día 30, según ha trascendido

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios

El Gobierno habría trasladado, a través de documentos desclasificados sobre la avalancha migratoria registrada en Ceuta, que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no anticipó «la magnitud y naturaleza» de lo ocurrido el día 30, según la versión conocida esta semana.

La controversia se centra en el desfase temporal entre las primeras señales de alerta y la respuesta operativa del Estado en la frontera, un lapso que, según ha trascendido, rondaría las 72 horas. Ese margen resultaría clave para determinar si hubo omisión, subestimación del riesgo o insuficiencia de medios en el perímetro fronterizo, así como para deslindar la responsabilidad del ámbito de la inteligencia de la que corresponde a la toma de decisiones políticas y operativas posteriores.

Fuentes gubernamentales, según la versión trascendida, sostendrían que la información disponible antes del día 30 no permitía prever el volumen ni la forma en que se produjo la entrada, lo que justificaría el dispositivo desplegado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Esta interpretación desplaza el peso de la anticipación fallida al terreno de la inteligencia y no al de las decisiones adoptadas tras la recepción de esas alertas.

La lectura opuesta, atribuida a sectores críticos, señalaría que la desclasificación, lejos de aclarar la secuencia de decisiones, buscaría diluir la cadena de mando entre el momento en que se reciben los avisos y aquel en que se ordena reforzar el dispositivo. Bajo esa óptica, la pregunta relevante no sería solo qué supo el CNI, sino qué hizo el Ministerio del Interior con esa información una vez recibida. Ni Interior ni el propio centro de inteligencia habrían ofrecido, hasta el momento, una versión pública que corrobore o desmienta el contenido de los documentos, lo que mantiene abierta la incógnita sobre la precisión real de los avisos previos.

Un centro con controles reforzados tras el caso Pegasus

El CNI, creado por la Ley 11/2002 como sucesor del antiguo CESID, tiene entre sus funciones legales proporcionar al presidente del Gobierno y al Ejecutivo la información necesaria para prevenir riesgos que amenacen la seguridad nacional. Su actividad está sometida al control judicial previo del Tribunal Supremo para determinadas actuaciones y a la supervisión de la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso, un mecanismo reforzado tras el escándalo de espionaje a independentistas catalanes conocido como caso Pegasus, que en 2022 derivó en el cese de la entonces directora del centro, Paz Esteban.

El Congreso dispone además de la Comisión de Control de los Créditos Destinados a Gastos Reservados como cauce para fiscalizar la actividad del CNI, aunque ambas comisiones operan bajo estrictas condiciones de confidencialidad que limitan la transparencia pública de sus deliberaciones. Grupos de la oposición habrían reclamado, según la información disponible, la comparecencia de responsables de Interior y de la dirección del CNI para esclarecer la secuencia de alertas y decisiones en torno al 30 de agosto.

El marco de la desclasificación se apoya en la Ley 9/1968 de Secretos Oficiales, aún vigente pese a las reiteradas promesas de reforma de distintos gobiernos desde la Transición, que establece procedimientos y plazos —habitualmente de décadas— antes de que ciertos materiales puedan hacerse públicos. Que una desclasificación se produzca en un plazo tan breve respecto a los hechos que documenta constituiría, según fuentes parlamentarias, un movimiento inhabitual.

El precedente de mayo de 2021

El antecedente más directo se remonta a mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas cruzaron a Ceuta desde Marruecos en apenas 48 horas, en plena crisis diplomática entre Madrid y Rabat por la hospitalización en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. Aquel episodio derivó en investigaciones parlamentarias y en un litigio diplomático que tardó meses en normalizarse, y reactivó el debate sobre el reparto de competencias entre el Gobierno central y la ciudad autónoma en materia de control fronterizo.

La frontera de Ceuta, vallada desde la década de 1990 con sucesivos refuerzos financiados en parte con fondos europeos de gestión de fronteras exteriores, constituye uno de los dos únicos pasos terrestres de la Unión Europea con el continente africano, junto con Melilla. Esa condición convierte a la ciudad en un punto de observación permanente para Frontex, la agencia europea de fronteras, y en un elemento sensible de la relación bilateral entre España y Marruecos, socio en materia de cooperación migratoria desde el acuerdo de 1992 y sus sucesivas actualizaciones.

La gestión de la frontera de Ceuta seguirá bajo escrutinio en las próximas semanas, con la previsible petición de comparecencias en sede parlamentaria y la posibilidad de que se desclasifiquen nuevos documentos si la presión política se mantiene. El desenlace dependerá en buena medida de si el Gobierno ofrece una cronología detallada y verificable de la cadena de alertas y decisiones, algo que hasta la fecha no consta de forma pública.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Investigación →Migraciones pagó 3,4 millones en cuatro años al Mpdl, ONG presidida por De la Rocha
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo