El viaje se produjo casi tres meses después de que Ábalos dejara el Ministerio de Transportes. García salió de Madrid el 6 de octubre de 2021 con destino a Estambul, desde donde continuó hacia Caracas. Antes de partir, intercambió mensajes con Rodríguez para concretar la cita y, según los mensajes analizados por la UCO, llegó a preguntarle dónde podía alojarse sin ser registrado. Finalmente se hospedó en el Hotel Meliá Caracas, con la colaboración de varios funcionarios venezolanos, entre ellos Félix Plasencia, entonces vinculado al entorno de Rodríguez.
La cita, inicialmente prevista para el 7 de octubre, se retrasó un día. Uno de los empresarios que siguió de cerca el desplazamiento fue Pepe Ruz, propietario de Levantina, Ingeniería y Construcción (LIC), investigado en la Audiencia Nacional por el presunto pago de comisiones a cambio de obra pública. Según los mensajes recuperados, Ruz asumió los gastos del viaje, superiores a 4.000 euros, y fue informado por García tanto de que se reuniría con Rodríguez como, después, de que el encuentro había transcurrido de forma satisfactoria.
A su regreso a España, García habría comunicado a Ábalos el resultado del encuentro. En los mensajes intercambiados aparece la posibilidad de adquirir una ficha bancaria o constituir una entidad de dinero electrónico capaz de operar como un banco. La documentación que maneja la UCO vincula ese proyecto con los negocios petroleros que la trama pretendía desarrollar con Venezuela, en un momento en que García habría trasladado a Rodríguez que Víctor de Aldama ya no era un interlocutor válido y que Ábalos debía asumir directamente las relaciones empresariales con las autoridades venezolanas.
Durante la reunión, García habría ofrecido además a Rodríguez intervenir en una operación relacionada con deuda de Guinea Ecuatorial, de la que la trama habría obtenido presuntamente una comisión. La investigación analiza también una declaración de Aldama ante el juez Ismael Moreno, en la que entregó documentación sobre un cupo de crudo de Petróleos de Venezuela (PDVSA) valorado en 250 millones de euros, que vinculó con la financiación del PSOE y de la Internacional Socialista.
El banco Sofitasa, un año después
Un año después del viaje a Caracas, en 2022, el empresario venezolano Francisco Flores adquirió el control del banco Sofitasa. Los investigadores estudian si el control de entidades financieras venezolanas pudo servir a esta u otras tramas para ocultar y canalizar fondos procedentes de comisiones ilegales. La pieza permanece bajo secreto en la Audiencia Nacional, la jurisdicción competente para los delitos de corrupción con dimensión transnacional como el presunto blanqueo de capitales.
El alcance de la reconstrucción documental tiene por ahora un límite: la UCO ha comunicado al juez que no ha podido acceder al contenido de varios teléfonos y memorias de Aldama y García «porque están cifrados». El caso Koldo, que arrancó en 2024 con la investigación sobre la adjudicación de mascarillas durante la pandemia, se ha ramificado desde entonces en sucesivas piezas sobre contratos públicos, como ocurrió con las grandes tramas de corrupción instruidas por la Audiencia Nacional desde los años noventa, del caso Gürtel a la Púnica.
Ni García ni Ábalos ni Rodríguez tienen la condición de procesados por estos hechos concretos, que se suman a otras piezas de la instrucción, en la línea de otras investigaciones recientes sobre tramas y contratos públicos, como la que examina la entrada en Ceuta.

