El Congreso de los Diputados abrirá sus puertas al público los días 12 y 13 de junio, en la sexta edición de las jornadas de puertas abiertas celebradas durante la legislatura en curso en la sede de la Carrera de San Jerónimo de Madrid. El formato repite el esquema ya consolidado en las cinco convocatorias anteriores de esta misma legislatura, que han permitido a miles de ciudadanos acceder a un edificio que en condiciones ordinarias permanece restringido a parlamentarios, personal acreditado y visitas institucionales.
Sexta apertura en la legislatura actual
La repetición de la iniciativa por sexta vez dentro de una sola legislatura la convierte en actividad periódica y estable del calendario de la Cámara baja, alejándola del carácter excepcional que tuvo en sus primeras ediciones. La Mesa del Congreso, órgano rector de la institución, es la instancia competente para aprobar este tipo de convocatorias en virtud del Reglamento del Congreso de los Diputados de 1982, cuyo artículo 31 atribuye a dicho órgano el gobierno interior de la Cámara y la gestión de sus servicios.
El Palacio del Congreso, construido entre 1843 y 1850 según proyecto de Narciso Pascual y Colomer, alberga el hemiciclo donde se debaten y aprueban las leyes, se controla la acción del Gobierno mediante preguntas e interpelaciones y se constituyen las comisiones de investigación. El acceso ordinario a sus dependencias interiores está sometido a acreditación previa y controles de seguridad permanentes, lo que convierte las jornadas de puertas abiertas en una de las escasas excepciones al régimen habitual de acceso.
Marco normativo que respalda la iniciativa
La apertura al público se encuadra en el marco establecido por la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, que fija obligaciones generales de publicidad activa para los poderes públicos españoles. Aunque la ley no impone a las cámaras legislativas la celebración de jornadas de puertas abiertas —decisión que corresponde a cada institución—, sí establece el principio de que los poderes públicos deben promover y garantizar la transparencia en su actuación, según recoge su artículo 5. El Consejo de Europa, por su parte, ha recomendado en sucesivos informes sobre democracia participativa que los parlamentos nacionales refuercen los mecanismos de acceso ciudadano a sus sedes y actividades.
Precedente: la tradición europea de parlamentos abiertos
La práctica de abrir parlamentos al público tiene un precedente consolidado en el entorno europeo. El Parlamento Europeo celebra desde 1981 jornadas de puertas abiertas anuales en sus sedes de Bruselas y Estrasburgo, iniciativa que recibe habitualmente entre 20.000 y 30.000 visitantes según datos publicados por la propia institución. En España, el Senado mantiene igualmente un programa de visitas abiertas, y varias asambleas autonómicas han incorporado fórmulas similares en sus calendarios institucionales, lo que sitúa la convocatoria del Congreso dentro de una tendencia parlamentaria extendida.
Condiciones de acceso y programa
El Congreso no ha facilitado, según la información disponible en el momento de publicación de esta pieza, detalles sobre el aforo máximo, los requisitos de inscripción, los horarios de apertura ni los espacios específicos habilitados para la visita. En ediciones anteriores de la presente legislatura, las jornadas han permitido recorrer dependencias como el hemiciclo, la sala de pasos perdidos y otras zonas nobles del palacio, aunque el programa concreto varía en cada convocatoria. El Congreso tampoco ha precisado si la entrada será libre o requerirá reserva previa.
La proximidad de las fechas —12 y 13 de junio— sitúa la convocatoria en el tramo final del curso político, semanas antes del inicio del periodo estival, momento en que la actividad parlamentaria ordinaria desciende y las instituciones tienden a intensificar sus iniciativas de comunicación pública. La coincidencia con el cierre del calendario legislativo de primavera otorga a estas jornadas una función adicional de rendición de cuentas ante la ciudadanía al término de un periodo de actividad intensa.
Perspectiva: consolidación de un formato estable
La celebración de seis ediciones en una misma legislatura sugiere que la Mesa del Congreso ha optado por incorporar las puertas abiertas como actividad recurrente y no como acto puntual. Si el Congreso mantiene el ritmo de convocatorias de los últimos periodos, cabe esperar que la fórmula se prolongue en la recta final de la legislatura y sirva de referencia para la planificación de futuras cámaras. Los ciudadanos interesados en participar deberán estar atentos a la web oficial del Congreso y a sus canales institucionales, donde la institución publica con antelación los detalles logísticos de cada edición.


