La comisionada de la Policía de Nueva York, Jessica Tisch, señaló que la sospechosa agredió primero a un hombre de 68 años que acababa de salir de una estación del metro y, minutos después, a una mujer de 32 años en las inmediaciones de la plaza. Ambas víctimas fueron trasladadas de inmediato a un centro hospitalario.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, confirmó horas más tarde que la mujer de 32 años murió a causa de las heridas sufridas durante el ataque. El hombre de 68 años, de acuerdo con las últimas informaciones disponibles, permanecía hospitalizado en condición estable.
Tras apuñalar a las dos víctimas, la agresora se desplazó hacia una zona cercana a la subestación policial ubicada en el propio Times Square, donde varios agentes la confrontaron. Videos grabados por testigos muestran a los uniformados rodeándola mientras le ordenaban repetidamente soltar los cuchillos que portaba.
De acuerdo con el relato policial, los agentes intentaron primero reducirla con pistolas eléctricas, sin éxito. Ante la negativa de la mujer a desprenderse de las armas y su avance hacia los oficiales, dos de ellos abrieron fuego. Cisneros fue trasladada a un hospital, donde posteriormente falleció. Con su muerte, el saldo del episodio quedó en dos personas fallecidas y un herido.
La Policía de Nueva York indicó que la mujer tenía antecedentes de incidentes vinculados a problemas de salud mental y había tenido contactos previos con las autoridades en años anteriores, aunque no registraba arrestos por causas criminales. Ese antecedente ha situado en primer plano el debate sobre el manejo de crisis de salud mental en espacios de alta concurrencia.
El episodio generó momentos de pánico entre los turistas y transeúntes que a esa hora circulaban por Times Square, un punto conocido mundialmente por sus teatros de Broadway, sus pantallas publicitarias y su intensa actividad comercial. La plaza permaneció acordonada durante varias horas mientras agentes y equipos forenses realizaban las inspecciones correspondientes, y parte de la Séptima Avenida quedó cerrada al tránsito durante la tarde y la noche del lunes para garantizar la recolección de evidencia antes de reabrir una de las intersecciones más transitadas de Manhattan.
Las autoridades neoyorquinas descartaron de manera preliminar cualquier vínculo del ataque con el terrorismo, hipótesis que suele evaluarse de forma automática en hechos violentos ocurridos en lugares emblemáticos. Times Square fue escenario en 2010 de un intento de atentado con un vehículo cargado de explosivos que no llegó a detonar, uno de los episodios que consolidaron a la plaza como uno de los puntos más vigilados de la ciudad.
Investigación abierta y revisión del uso de la fuerza
La investigación en curso busca reconstruir con precisión los movimientos de la atacante antes y durante el ataque, determinar el posible motivo de su conducta y revisar sus interacciones previas con las autoridades. Un componente central de las pesquisas es el análisis del uso de la fuerza letal por parte de los agentes que dispararon contra Cisneros. En Nueva York, todo caso de disparo policial activa de manera automática un protocolo de revisión interna, orientado a establecer si la actuación se ajustó a las normas vigentes sobre uso progresivo de la fuerza, que contemplan el empleo de armas no letales antes de recurrir a las de fuego.
El caso reabre en Estados Unidos el debate sobre la atención a personas con trastornos de salud mental sin seguimiento clínico continuo, un asunto que en ciudades como Nueva York ha estado presente en la agenda pública tras varios episodios violentos en años recientes. La confluencia entre seguridad pública y salud mental es uno de los ejes recurrentes de la discusión política local sobre los dispositivos de seguridad que operan de forma permanente en la plaza.
Las autoridades no han precisado si se formularán cargos de manera póstuma contra la agresora ni cuál será el curso procesal del caso, dado que la principal implicada murió en el lugar de los hechos. Con la investigación aún abierta, los próximos pasos pasan por las conclusiones de la revisión policial y por el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon el ataque, sin que las autoridades hayan fijado plazos para difundir sus resultados.
